La venta de libros en Argentina disminuyó un 15% en relación al 2022

Desde Enfoque de Negocios, avanzamos en el relevamiento sobre los hábitos de consumo en librerías y dialogamos con el presidente de la subcomisión del libro de CAPLA, Carlos Morón.

venta de libros en Argentina
Créditos Fotografía: https://www.instagram.com/chung__ccc/
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El venta de libros en Argentina disminuyó un 15% en relación al 2022

El representante del sector aseguró que los consumos “más o menos siguen de la misma manera estos últimos años, con una baja en lo que es el sector juvenil, que tenía un crecimiento muy grande y ahora se ha ralentizado. Yo entiendo que sobre todo por los precios, los libros han subido bastante y eso hace que se frenen los jóvenes, pero más o menos es lo mismo”.

Y agregó que, “no hay pedidos del libro digital, tiene un porcentaje muy chico de la venta, pero sí hay venta a través de Internet en tiendas comerciales, en plataformas comerciales, sobre todo Mercado Libre, que eso sí dificulta y disminuye la venta”.

Tras referirse a las ventas, Morón afirmó que, “estamos pasando un año bastante difícil, ha disminuido un 15% entre un año y el otro” y ante esta premisa, explicó “se ve afectado en la parte del texto porque el gobierno compra muchos libros que antes se compraron en la librería, que está muy bien. Llegan a los colegios y la competencia es leal de las editoriales que el resto, en las escuelas privadas salen a vender con grandes descuentos, a veces superiores a los que les dan la librería”.

Como titular aseguró desde su lugar, que el sector de las librerías independientes atraviesa un momento difícil, y enfatizó, “si bien en la pandemia se revitalizó porque pudo dar respuestas rápidas y concretas al momento y a la necesidad, inclusive con la apertura de muchas pequeñas librerías que empezaron vendiendo a través de Internet y atendiendo sobre todo al barrio, hoy esas librerías que habían surgido están cerrando casi todas porque no pueden competir”.

“Las librerías independientes, además de su actividad comercial, tienen una actividad cultural muy difícil de reemplazar”

Al referirse a la “Ley de la actividad librera” el librero, hizo un breve repaso por los comienzos de la delimitación de este marco legal. “En Francia hace muchos años con la irrupción de la cadena FNAC, empezaron a disminuir la cantidad de librerías independientes, un 10% y después un 15%, o el primer año un 15% y el segundo año el 10%, que llevó a Francia a adoptar lo que se llama Ley de Precio Fijo. Acá nosotros tenemos una ley similar que es la Ley 25.542, llamada Defensa de la Actividad Librera, que hacía esta competencia”.

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“FNAC vendía online sobre todo y en sus grandes cadenas con grandes descuentos, 15%, 20% de descuento, y eso hizo a este cierre de 10% más 15% del cierre de las librerías independientes y se dieron cuenta que las librerías independientes” continuó relatando Morón, y agregó “además de su actividad comercial, tienen una actividad cultural muy difícil de reemplazar, sobre todo en pequeños pueblos o en pequeñas ciudades donde a veces hay una sola librería o una librería en el radio de 100 kilómetros y además de lo que significa para la bibliodiversidad, ya que también actúan como centros culturales”.

Sobre esta medida de protección, detalló que, “se adoptó en el año 2001 aquí, pero hoy en día no se cumple, se está trabajando a nivel gremialmente para que se pueda cumplir. Si bien desde el sector tuvimos una reunión con Tombolini, no vemos que haya acciones para que se defienda esto”. Para esclarecer la idea, Morón resaltó, “las cadenas tienen porcentajes de comercialización que van entre el 50 y el 60%”.

En cuanto a los hábitos de consumo, comentó que hay mucha gente que pregunta, “por supuesto que se va a lo que en general el público de una librería, por lo menos en mis librerías, (yo tengo librerías en la zona sur, en Lanús, Banfield, Adrogué y Lomas, nosotros llamamos librerías de barrio, pues si bien son centros comerciales) es un público bastante fiel que se acerca porque, es su lugar, no solamente comprar un libro, sino que se hacen muchas actividades culturales, es donde tienen la posibilidad de ver a algún autor o de participar de las cuentas cuentos para los chicos, etcétera, o de tener diferentes tipos de charlas”.

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La gente siempre se acerca, el problema es económico

“La relación sueldo-precio del libro” remarcó Morón, y se refirió a los lectores más jóvenes. “Yo siempre cuento con orgullo que en los años 90 los chicos venían y cuando un chico compraba un libro, los amigos le decían ¿un libro te vas a comprar, para qué? como una cosa mala. Últimamente los chicos vienen por lo menos a mis librerías a encontrarse después de la salida del colegio”.

“Estoy hablando de los jóvenes que están en cuarto o quinto año de secundario, y el lugar de encuentro es en la librería y se ponen a ver los libros, la mayoría de las veces no compran pero seguramente alguno luego viene y compra” expresó el librero, y detalló, “van al sector juvenil y se encuentran ahí y se comentan, mirá este libro, mirá aquel, mirá el otro, una situación que a nosotros los que somos libreros de oficio y de corazón, nos enorgullece mucho”.

Para concluir, sobre el consumo de libros en Argentina en el segmento juvenil, Morón destacó que no es un problema el que apunta a la falta de lectura en los jóvenes.

Por el contrario, enfatizó en que “los chicos leen mucho más que antes, a pesar de los medios digitales y ese tipo de cosas, a veces las cuestiones en internet, los adelantos de capítulos, los comentarios, hacen que los chicos siempre quieran tener papel, pero bueno, hay una cuestión económica que por supuesto hoy un libro juvenil está entre 6.000, 8.000 pesos y, antes los chicos llevaban dos o tres libros a la vez, hoy a veces llevan un libro de tanto en tanto, no es que se deja de leer porque se ha perdido el hábito de la lectura, sino por una cuestión económica, como muchas otras cosas de consumo hoy en la Argentina”.

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