La AMEP y el desafío de desarrollar la Economía Circular

Economía circular

Economía Circular: la experiencia de AMEP

El viejo paradigma de producir, usar y tirar va cediendo, dando paso al nuevo de Reducir, Reusar y Reciclar. Tomando como modelo los ciclos de la naturaleza, la economía circular propone un sistema de aprovechamiento de recursos donde se prioriza la reducción de los elementos. Aboga por utilizar la mayor parte de materiales biodegradables posibles en la fabricación de bienes de consumo para causar menos daño ambiental. El residuo se transforma en recurso, esa es su principal característica. En Tandil son muchas las organizaciones que en conjunto con la red de Puntos Limpios se han sumado a este modelo, entre ellas AMEP -Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales-. ENE dialogó con Alicia Jakob, su presidenta.

 

¿Qué es AMEP?

En octubre de 2016, en función de una falta de representación legítima de las asociaciones existentes, un grupo de mujeres empresarias y profesionales de Tandil se unieron para formar una ONG. Así nace AMEP, un espacio de mujeres dedicado a fomentar tanto el crecimiento del empresariado femenino, como el profesional. Se ha convertido en un espacio representativo y de referencia donde las problemáticas de la mujer empresaria, emprendedora y profesional encuentran respuestas. Un canal para la participación, que ha mejorado la igualdad de oportunidades del colectivo, sus proyectos e iniciativas. En la actualidad cuenta con 170 socias.

 

Acciones para cuidar el medioambiente

Un envase plástico tarda en degradarse alrededor de 500 años y si queda enterrado los microorganismos difícilmente puedan procesar este material, aumentando el intervalo de años hasta los 1000. Al desperdiciar el producto se derrochan todos los materiales y energía que habían sido empleados en su producción perdiendo la oportunidad de ser reciclados.

El polietileno de baja densidad se ha diversificado con el paso de los años expandiendo su utilización a la industria del empaque y a la ingeniería electrónica contaminando el medio ambiente en rellenos sanitarios o basurales a cielo abierto, un problema cada vez más visible en el paisaje urbano.

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Tandil recicla el 25 % del polietileno -2% de sachets y 23% de silo bolsas-. Se ubica considerablemente lejos de lo realizado por los países del primer mundo. Diferentes proyectos de recuperación y reciclado de material plástico demuestran el interés por querer mejorar la situación, buscando soluciones para que la contaminación no se agudice.

En el marco de las distintas acciones que ha emprendido AMEP se destaca la de reciclar los sachets de lácteos que produce Tandil, objetivo que aún tiene capacidad de crecimiento, asociada al compromiso de la ciudadanía.

Paso a paso del proceso

Jakob explica los pasos del proceso, en el cual participan las integrantes de AMEP: “La gente lleva los sachets de leche, de yogurt, de leche chocolatada a los Puntos Limpios de la ciudad, que se encuentran estratégicamente ubicados en diferentes barrios. Allí son juntados en bolsones, que son recolectados por vehículos de empresas afines al proyecto. Nosotras los retiramos y los traemos a la planta de reciclado dentro del Parque Industrial de Tandil, donde las mujeres de la Asociación nos encargamos de verificar que dentro de los bolsones, sólo haya sachets de lácteos, que no haya otro tipo de plástico que contamine el producto final”.

“Una vez que los sachets llegan al galpón, ya clasificados, son colocados sobre una cinta transportadora que los vuelca dentro de la trituradora. Luego pasan a las máquinas lavadoras y siguen su camino hacia la centrifugadora, que les quita el exceso de agua, para posteriormente pasar a la secadora”.

“Una vez seco, el plástico pasa a la agrumadora, que transforma en grumos el plástico, y luego a la extrusora que pelletiza el plástico y lo transforma nuevamente en materia prima para volver a ser utilizada en procesos industriales diversos”.

“Lo bueno que tiene el tipo de plástico de estos sachets, es que puede ser reciclado en su totalidad, no hay ningún desperdicio, todo lo que se trae se transforma en materia prima para hacer un producto nuevo, así terminaría el círculo del reciclado del plástico acá en Tandil”, destaca Jakob.

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Mejorar las estadísticas de reciclado

La planta de reciclado del Parque Industrial Tandil tiene una capacidad de producción mensual de 24 toneladas, esto es aproximadamente 4.000.000 de sachets. Y actualmente sólo se reciben 16.000 sachets por mes, un 0,4 % de la capacidad mencionada. Por eso se suma el reciclado de los silo bolsas que permite abastecer a la planta durante un turno de 8 horas diarias.

“Si lográramos la concientización de la ciudadanía, quizás podríamos utilizar la capacidad completa de la planta en 3 turnos corridos. Es interesante remarcar que la capacidad de reciclado podría ser 3 veces mayor a la actual, pero falta estimular el ejercicio de separación en origen”, indica la presidenta de la Asociación.

“Hemos notado que en este tipo de proyecto el cuello de botella es la imposibilidad de abastecer a las plantas de reciclado con material para su funcionamiento continuo, sustentable y rentable”, agrega.

 

“Hacer al planeta un poquito mejor”

En 2020 la Asociación pudo reciclar 230 mil sachets de leche. De acuerdo al análisis de la presidenta de AMEP “Esto es apenas un 2% de lo que genera Tandil. A nosotras nos encantaría, si la gente tomara conciencia y llevara los sachets a los Puntos Limpios, reciclar la totalidad de lo que Tandil produce, tenemos la capacidad de hacerlo y podemos hacerlo. Esto la verdad es que generaría una menor proporción de plásticos que van al relleno sanitario y por ende menos contaminación para el océano y para nuestros ríos”.

“Nosotras esto no lo hacemos con un fin económico sino que lo hacemos para ayudar al mundo o al planeta a tener un poquito menos de contaminación, estamos convencidas de que el conjunto de pequeñas acciones hacen al cambio general. Si cada uno de nosotros llevamos este tipo de sachets a los Puntos Limpios nos encargamos con nuestro pequeño gesto de hacer al planeta un poquito mejor”, concluye Jakob.

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