Por Silvina Fiszer

A cuatro meses de su lanzamiento, la primera tienda virtual de naturaleza local de Tandil pasó de vender frambuesas a ofrecer frutas, verduras, legumbres, semillas, cereales, dulces, pastas, comida orgánica, panificados, jabones y objetos. Victoria de Estrada y Josefina Peralta, sus creadoras, charlaron con ENE sobre el emprendimiento, el concepto de Kilómetro Cero, la importancia del estilo propio y por qué aspiran a que se convierta en un negocio para muchos.

Biótica es una tienda virtual de naturaleza local que vende alimentos y productos orgánicos o agroecológicos elaborados en Tandil y la zona. Es un lazo entre el productor y el consumidor. Pero también es un concepto, el de “Kilómetro 0”; un objetivo, el de crear redes y alianzas sustentables; un sentido, el de impulsar la economía local; una meta, promover el consumo responsable y saludable y el equilibrio con la naturaleza. Es un estilo. El de Victoria de Estrada, Licenciada en Relaciones Internacionales, mamá y extrabajadora del INTA, y su capacidad de ver en la crisis la oportunidad. El de Josefina Peralta, Técnica en Publicidad, mamá y trabajadora de El Eco de Tandil y su pasión por los nuevos desafíos. Biótica es también cada cliente mandando fotos de sus recetas y agradeciendo por los consejos. Es Nancy y su aclamado Humus, es Sol y sus jabones, son las semillas y legumbres de Mailén y Pablo, son los creadores de los dulces, las conservas, las pastas, tartas, empanadas y panificados que todas las semanas inundan la cada vez más larga lista de productos que ofrece esta nuevo espacio que arrancó en enero con frutos rojos y que no para de crecer. ENE ensayó una entrevista, que terminó en una charla distendida, con Victoria y Josefina, sus creadoras.

¿Qué es Biótica?

Josefina: -Formalmente la definimos como una tienda de naturaleza local. Es un espacio donde nucleamos productores de Tandil, que elaboran o producen diferentes tipos de alimentos o productos, y consumidores que están interesados en esos productos. Somos el eslabón que une a los consumidores interesados con los productores. Y vinimos un poco a ocupar un lugar que evidentemente faltaba porque los productores ven en nosotros una ayuda en su comercialización. Hasta el día de hoy, el productor en general estaba bastante solo en la comercialización, o tenía las ferias barriales. Biótica apareció como una especie de solución, una tercerización de su comercialización. Obviamente no es exclusiva, y ellos siguen comercializando por sus vías tradicionales, pero venimos a ocupar ese lugar de comercialización que también es una ayuda, porque al productor le gusta producir y dedicarse a la tierra y la parte comercial le cuesta. Nosotras ayudamos en ese punto.

-¿Y en relación al consumidor?

Josefina: -Al consumidor lo que le resolvemos es tal vez la logística. Hay mucha gente que está interesada en consumir este tipo de productos pero que hasta ahora tenía que hacer un circuito de compras: ir a la dietética, a un campo a comprar huevos, a la feria los sábados a tal hora a comprar otra cosa… En Biótica nucleamos a todos en un solo lugar.

-Empezaron con un solo producto y hoy la lista semanal tiene más de 14 páginas.

Victoria: -Empezamos con frambuesas. Al principio teníamos la idea de hacer una tienda virtual pero después la lógica cambió. Ahora publicamos cada lunes o martes los productos que están disponibles, que van cambiando por la cosecha y por lo que se elabora. Tomamos pedidos hasta el miércoles y entregamos los viernes. Así, lo que entregamos el viernes está elaborado el jueves cosechado la mañana anterior, y esa es una de las diferencias con las compras en la verdulería. Cuando comprás verduras el producto hace todo un circuito: sale de la quinta, llega al mercado central, un trasporte la deja en una verdulería… tenés un montón de pasos e intermediarios. Y eso en el producto se nota muchísimo. Nosotras también estamos colaborando en que todo ese combustible que se consume sea reducido y que todos esos eslabones que el consumidor tiene que pagar también se simplifiquen.

Josefina: -Hay una tendencia que se llama “Kilómetro Cero” que justamente resume esto, y que es promover el consumo en el lugar en donde te encontrás. Eso favorece la economía local de los pequeños productores y a su vez reduce los costos tanto de combustible como los de la cadena de comercialización.

Victoria: -Yo lo estoy practicando. Desde que empezamos con Biótica consumo lo que vendemos, y realmente se puede. Quizá uno puede pensar “si solo como lo que se produce en Tandil, me muero de angustia”, pero no. Yo a la verdulería voy cada vez menos y por ahí compro solo bananas o manzanas. El resto de las cosas las tenemos en Biótica. Cuando empezamos nos planteamos “¿Lo hacemos solo orgánico? ¿Solo local?”, y dijimos “no, si ponemos muy bajo el techo nos vamos a quedar con muy poca diversidad de productos”. Y no sucedió eso para nada. Pusimos el techo de local y orgánico y tenemos una variedad de cosas con las que tranquilamente podemos cubrir la dieta semanal.

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-Además de ser un emprendimiento comercial, hay algo muy conceptual en Biótica: la agroecología, la sustentabilidad, el consumo local, ¿cuál fue el puntapié inicial?

Josefina: -Yo siempre digo que  Victoria es del palo de lo agroecológico. En ese sentido somos dos socias que nos complementamos: ella es la que tiene el conocimiento y la que trabajó más en relación al productor previo a este emprendimiento. Y yo vengo del palo comercial, del palo del marketing, de la comunicación… estoy aprendiendo un montón del tema pero la verdad es que por ahí el concepto de agroecológico y de comercializar eso viene por parte de Victoria. De su conocimiento, de su historia.

Victoria: -Yo trabajé siete años en agroindustria, en diferentes sistemas. Y lo agroecológico me interesaba personalmente. Hace 15 años yo viajaba a dedo a Mar del Plata. Por ahí me levantaban muchos ingenieros agrónomos que vendían insumos. Hablabas de agroecología y era hablar de esos temas tabú. Hoy hay un montón que están mostrando otro tipo de formación. Lo que digo es que hace 15 años hablabas de esto y generaba tensión. Hoy hablás de esto y sucede lo contrario, porque estamos en una sociedad que presiona para que se vaya para ese lado: ya no se quiere exponer más a las nuevas generaciones a lo que implican estos tóxicos cuando vivís cerca de alguien que los aplica, o desde el consumo.

-El consumidor es cada vez más consiente.

Victoria: -Sí. A veces nos reímos porque si tuviéramos más verduras, las venderíamos. A veces no damos con el stock. Por ahí nos damos cuenta que le pedimos 20 kilos de alguna verdura a una quinta familiar ¡y es un montón! Nosotras vamos sumando, sumando, sumando y en un momento se vuelve algo abstracto, un número. Y cuando nos damos cuenta de lo que estamos diciendo, frenamos. Y eso que todavía estamos en un arco de ¿cuantos consumidores? Cien por semana. Más o menos.

-¿Cuándo arrancó Biótica?

Josefina: -En enero. Tiene casi cuatro meses.

-¿Qué les sorprendió de este tiempo?

Josefina: -El crecimiento.

Victoria: -La explosión.

Josefina: -Biótica tiene vida propia, y por eso creo que el nombre le recontra va. Volviendo a la pregunta de cómo empezamos, Victoria trabajó en el Ministerio de Agroindustria en contacto permanente con este tipo de productores locales. El año pasado se quedó sin trabajo y charlando de posibilidades y demás, yo vi en su historia un potencial de negocio. Ahí está lo complementario. Entonces dijimos: “hagamos esto”. Ella ya tenía conocimientos de que otras personas lo hacían en otras ciudades así que decidimos probar. Por un tiempo quedó en lo abstracto hasta que apareció la posibilidad de vender frambuesas. Una persona que tiene cosecha le ofreció a Victoria venderlas. “Es el momento. Larguemos con esto”, pensamos. Y las frambuesas fueron un éxito. Después sumamos moras, y después arándanos, y después las verduras de Desvío Aguirre, un campo agroecológico y así fueron apareciendo productores interesados en formar parte de Biótica. Mientras tanto los consumidores fueron apareciendo y a medida que ofrecíamos más productos nos pedían más.

-¿Cómo llegan los productores a ustedes?

Victoria: -Muchos contactamos nosotras porque los conocíamos.

Josefina: -Muchos también se acercan a través de nuestras vías de comunicación que son las redes sociales para ver si pueden ofrecer a través de Biótica sus productos. Te diría que mitad buscamos y mitad de acercan.

-Biótica Es el modelo de negocio típico de la cuarta revolución industrial: explota el uso de la tecnología para intermediar entre el productor y el consumidor.

Victoria: -A mí no me parece que seamos simplemente intermediarios. Cada vez que mandamos la lista de distribución preguntamos si alguien se quiere dar de baja. De vez en cuando por ahí uno dice “ya no quiero más”. Yo recibo muchos mensajes del tipo “qué lindo que me llegue esto” o “Seguí mandando porque me encanta”. Es una especie de mimo. Lo mismo que el seguimiento que hacemos: “Me compraste quínoa, fijate de lavarla”. Otros nos preguntan “¿cómo la puedo cocinar?”, y ofrecemos recetas.

Josefina: -Es que Biótica también está atravesado por un estilo muy personal. Nosotras no queremos transar con algo que no sentimos que somos. El modelo de negocios es el de intermediario, pero también nosotros creamos en la medida que podemos, nos comunicamos de otra manera… Biótica crece a medida que nosotras dos a nivel personal podemos. Lo que ofrecemos es nuestra calidad personal a cada cliente y a cada persona que nos compra.

-¿Qué es el emprendedorismo para ustedes?

Victoria: -Para nosotras es eso, todo lo que le ponemos con nuestro estilo. A mí me encanta el entusiasmo que tenemos. Por ahí le ponemos tantas pilas porque es un emprendimiento personal. Yo creo que por la personalidad que tenemos lo vamos a sostener así, porque nos gusta meternos, pensar el próximo desafío…

-Además de ser un eslabón comercial, Biótica tiene una fuerte impronta conceptual que trasciende a la venta de los distintos productos.

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Josefina: -Así es, y en eso nos queremos apoyar, diferenciarnos pero de una manera natural. No vamos a hacer nada porque el mercado lo dicte. Ayer veíamos el último video de Calma Tierra que hizo Pablo. No nos van a caer 500 ventas por el video pero a mí me encanta que lo hagamos porque para nosotras lo artístico también vale. Muestra el alma que le ponen a ese producto. Yo sé lo que Mailén le pone a esa cosecha, a esas verduras… Queremos que eso siga existiendo y vamos a hacer videos de todos. Esa es nuestra marca diferencial. Hay algo que se llama Ikigai que tiene un gráfico que dice dónde se encuentra tu misión en la vida. Es medio filosófico. Y que mezcla mucho lo que es tu vocación, tus saberes, tu pasión y tu personalidad. Nosotras en Biótica no dejamos afuera nada de eso.

-¿Cuáles son los canales de venta?

Victoria: -Facebook, Instagram y whatsApp.

Josefina: -En Semana Santa hicimos tres días de feria, de Biótica abierta: le pusimos un lugar físico a algo tan virtual. Es un espacio que ambientamos, decoramos y ahí tenemos nuestro stock. En esos días pasó gente y compró libremente, y esa feria hizo que hoy podamos tener ese lugar como punto de retiro.

-¿Cuál fue el logro más importante de estos meses?

Josefina: -Para mí mis clientas Premium. Tengo clientas que adoro porque desde el primer día compran absolutamente todas las semanas y siento que se abastecen de Biótica. Por ahí me dicen “esto es riquísimo, te lo pido de nuevo”… Ese es personalmente mi logro.

Victoria: -Me quedé pensando y nunca una semana no tuvimos ventas. Tuvimos mayores o menores pero nunca dejamos de vender.

Josefina: -Hoy estamos vendiendo diez veces más que en enero, cuando empezamos. Creció exponencialmente.

Victoria: -A mí en lo personal me generó un cambio en mi casa, yo ahora me alimento en base a Biótica. Yo no estoy como Jose con un trabajo estable y complemento con esto, entonces tener comida todas las semanas en casa y además una excusa para los viernes estar haciendo esto con pilas para mi es hermoso. Yo que tenía experiencia en trabajos en relación de dependencia, trabajar para uno no tiene comparación con nada. Cada esfuerzo que le pones vale porque vuelve. Materia o personalmente.

Josefina: -A mí me gusta mi trabajo en relación de dependencia. Me gusta hacer lo que me gusta, y la verdad es que siempre me sentí trabajando en libertad. Pero bueno, es cierto también que Biótica es netamente mío, y es re distinto.

Victoria: -También creo que es re importante que estamos generando esto en un contexto de crisis total, donde la gente está cuidando muchísimo la plata que gasta. Si esto funciona en este contexto…

-¿Aspiran a poder vivir de biótica?

Victoria: -A mí lo que me gusta es que estamos generando que los que eligieron hacer esto, que son personas comunes como nosotras y no empresarios en los que alguien invirtió para que se dediquen a producir, también se puedan sostener con esta actividad. Yo no sé si trabajaría solo de esto pero si abriría las puertas para que más personas se sumen.

Josefina: -Los jueves cuando cada productor llega, deja su mercadería y se lleva su plata yo digo “esta plata hace tres meses no la tenía”. La gente que nos compra a nosotras no compraba de forma directa, entonces esa plata no existía. Pudimos crear un flujo de dinero que más allá de que me permita a mí sostenerme económicamente o no, me hace feliz que circule. Es algo que fluye, y el interés no está en que sea solo para nosotras, sino que sea para muchos. Me parece que va por ahí.

Victoria: -Yo voy por los vínculos. Se crearon unos vínculos hermosos y eso es re importante.

-¿Proyectan a futuro o van a dejar que fluya?

Victoria: -No. La proyección es semanal y hay una meta.

Josefina: -Cada semana planteamos los cambios para la siguiente, las cosas chiquitas como cuál va a ser la receta o que cambios de precios hubo. Los precios los fijan los productores. Es transparente. Ellos nos dicen esto vale tanto y nosotros le agregamos un margen que el productor sabe cuál es, ve nuestros precios, y para todos es el mismo margen. Eso semana a semana. Y después a mediano plazo la meta es la página web, que nos va a organizar y le va a quitar informalidad al emprendimiento. Creemos que va a ser más un supermercado, la gente en la página web va a ver un panorama más amplio de todo lo que tenemos. Nos queda para crecer en términos de comunicación, en términos de sistemas, en términos de productores, incorporar nuevos, y ni hablar en términos de clientes. Tenemos varias cosas por crecer sabemos que están y que tiene mucho potencial.

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