Régimen jubilatorio: sistemas de reparto y sistemas de capitalización

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En ediciones pasadas de “Diálogos sobre la sociedad, las personas y las cosas”, transmitido todos los miércoles a las 22 hs por Radio Tandil, Marcelo Tassara y Daniel Hoyos analizaron el funcionamiento del régimen jubilatorio en nuestro país y el mundo. En línea con la temática, esta semana, ambos locutores continuaron analizando las teorías y las políticas que nos condujeron al contexto económico actual en dicho tema.

“Argentina navega como siempre, sin resolver los problemas de fondo: donde siempre tapamos los agujeros o creemos que tapamos los agujeros”. Comenzó afirmando el co-conductor del programa, Daniel Hoyos, antes de profundizar en el material de la edición del 29 de marzo.

Tassara puso en contexto lo que está aconteciendo ahora en el país y resumió sobre la semana anterior, “el Ministerio de Economía propuso vender, transferir o utilizar los bonos que forman parte del fondo de economía de sustentabilidad”.

Funcionamiento de los regímenes jubilatorios

El régimen de reparto, consiste en tomar determinado fondo y repartirlo con determinado criterio. Es el régimen que hoy está vigente en Argentina. Al comienzo del programa, Hoyos explicó que incorporar un stock, un fondo como el de garantía de sustentabilidad que acumula determinados tipos de activos es una anomalía. Como el fondo se formó en los 90´, estaba compuesto por un conjunto de activos, financiaciones, acciones y papeles de deudas de empresas que representaban una capitalización que se depositaba en las cuentas de trabajadores individuales.

“La acumulación de este fondo tenía sentido en esa lógica, porque había una persona a la cuál, parte de su salario, era acumulado en una cuenta individual, sumando el interés de los fondos globales”. Resumió Hoyos.

En el esquema del régimen de reparto, el fondo garantía de sustentabilidad acumula acciones que tienen un doble rol: otorgar derechos económicos y derechos políticos.

Los derechos económicos implican cobrar un dividendo del reparto de la rentabilidad final, un reconocimiento de las empresas por el adelanto de capital que brindó el individuo.

Los derechos políticos son cuando por medio de la compra de una acción, la persona se convierte en dueño de una sociedad anónima. Hoyos explicó que “en general las empresas a la cual se les compra las acciones, en el marco del sistema de capitalización, eran las principales empresas argentinas que cotizaban en bolsa y otorgaban derechos políticos: si había un poseedor de muchas acciones en el fondo, tenía derecho a sentarse en la mesa de la empresa” y puntualizó, “en el sistema de capitalización, como el nombre lo indica, no hay un solo jugador, hay muchas administradoras del fondo de pensiones. El gobierno decidió estatizar ese fondo, apropiarse de ese stock sin pagar nada a cambio”.

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El efecto económico fue que en ese proceso de apropiación, todas las compras que habían hecho las distintas administradoras del fondo de pensión, entraron en un solo fondo: el fondo de garantía de sustentabilidad. Los políticos se encontraron con que se acumularon muchas acciones de cada una de las principales empresas argentinas y recibieron derecho a sentarse como directores de las mismas.

Implicancias de ambos sistemas

Un ahorro significa que si una persona obtiene 100 de ingresos, guarda 20 todos los meses a lo largo de varios años. En vez de consumir el total de ese monto en el momento actual, guarda una parte para el futuro. Las alternativas en un sistema económico son las inversiones en un bien inmobiliario por ejemplo. Se busca tener un consumo parejo “de nada sirve darte un atracón hoy si mañana te vas a cagar de hambre” ejemplificó Hoyos. Por lo cual se tiene en cuenta cuál será el ingreso permanente.

En un régimen jubilatorio de reparto la persona que antes preveía que el ingreso como trabajador pasivo iba a ser nulo, ahora sabe que va a contar con un ingreso. Por lo que si no se preocupa por generar capital para un futuro, pasa a ser un problema del Estado que hizo una promesa. En un régimen jubilatorio que no tenga sus bases en el reparto, los individuos participan en los momentos de decisión, porque cubren los años pasivos con lo que acumularon en el periodo activo.

Comparativa mundial

A nivel internacional hay muchas variaciones, incluso en los sistemas de capitalización. Algunos que tienen un sistema colectivo, otros individual, otros se complementan con sistemas públicos, no hay una solución única. Explicó Hoyos y afirmó, “Donde hay una solución única es en Argentina. Desde hace años se planteó este sistema de reparto, la primera mención de índole legal se hizo con la ley 14449”.

Tassara agregó que es un sistema de impuestos y de subsidios, no de aporte ni contribución. ”En un polo tenemos ahorro y en el otro lado tenemos consumo y no solo consumo si no que consumo público”, enfatizó.

El gobierno ecualizó esos comportamientos e impuso un sistema obligatorio de aportes e impuestos al trabajo que se destinan a financiar hipotéticamente el sistema jubilatorio. Impusieron una contribución porcentual que opera para todos los trabajadores y que va en función de su ingreso, a esos fondos los recauda y los reparte.

“Con el impuesto al trabajo te hacen una promesa donde dicen que van a pagar determinado porcentaje. En términos internacionales la tasa de sustitución, en la cual a quien cumple determinados requisitos; una determinada edad, años de aporte, etc., se le promete un porcentaje de su ingreso: el famoso 82% móvil”. Señaló Hoyos.

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En Luxemburgo, la tasa de sustitución alcanzó el 76% o lo mismo en España. En los países desarrollados, producen un sistema previsional que garantiza ese porcentaje pero a la par las economías operan relativamente estables durante toda la vida y le permiten al trabajador construir un sistema propio y consistente con los incentivos de capitalización propia. El sistema le permite acumular activos que se complementan con la pensión o al revés, el individuo vive de esos activos y los complementa con la pensión.

Cómo funciona en Argentina

Ambos locutores concluyeron que nuestro régimen jubilatorio es un sistema de subsidios que tiene como puerta de entrada teórica, haber cancelado impuestos. En algunos casos, se puede ingresar sin haber cancelado impuestos porque existen moratorias que llaman provisionales pero son moratorias impositivas. En palabras de Tassara: “achican la puerta para que, quien no había pagado, pudiera entrar al régimen de subsidio. Este sistema atenta contra el sistema económico, contra la capitalización de la economía y contra la posibilidad de que cada individuo genere su propio ingreso futuro”.

Y continuó exponiendo: “El ministro de producción en una declaración dijo que el PBI de Argentina creció en una tasa del 4 % durante las últimas décadas. Lo cual implica que se duplique el producto per cápita, una muestra de cómo se acumula el capital. Una tasa del 2% implica una duplicación del PBI en 35 años, las tasas chinas, esto contempla una duplicación cada 9 años y nosotros cada 175 años”.

Hay algunos privilegiados que están en el sistema de trabajo en blanco y una gran parte está en negro, no puede pagar ese impuesto porque su trabajo no podría existir. “El Estado no está generando los fondos suficientes para garantizar este sistema. Que hoy no puedan hacer el aporte, no significa que cuando llegue el periodo de ancianidad, no golpeen las puertas del Estado para recibir esa compensación, una compensación que es de un 82% móvil”. Expuso Hoyos cerrando el programa.

Por último remarcaron que el artículo 14 bis, contempla que el Estado otorgará los beneficios de la seguridad social que tendrá carácter integral e irrenunciable y en especial la ley establecerá el seguro social obligatorio, jubilaciones y pensiones móviles, la protección integral de la familia, el acceso a la vivienda digna. “Son un conjunto de promesas que son solamente eso, promesas”. Refutó con tono de indignación Marcelo Tassara.

Y cerró diciendo: “Como no pensaron cómo financiar esas promesas se generaron deudas mayores impuestos, la deuda con el mercado de capitales o con el banco central y ya sabemos lo que pasa cuando se endeuda con el banco central: inflación”.

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