En plenas vacaciones de verano, ENE consultó a dos licenciadas en Turismo Sustentable de la Facultad de Humanas de la UNICEN y trabajadoras del sector sobre la actualidad y los desafíos de la ciudad en relación a la accesibilidad en uno de los sectores económicos más fuertes de Tandil.

¿Qué es el Turismo Accesible? ¿Qué sucede en Tandil? En medio de las vacaciones de verano, ENE contactó a dos profesionales del sector para conocer más sobre la accesibilidad en uno de los sectores económicos más importantes de la ciudad. Lucrecia Ballesteros y Luciana Dieguez son licenciadas en Turismo Sustentable, egresadas de la Facultad de Humanas de la UNICEN, con más de 15 años de experiencia en la actividad Turística. Interesadas en la temática, trabajaron y estudiaron la accesibilidad porque vieron necesario un análisis sobre la oferta y demanda real y potencial. “El abanico de capacidades diferentes es muy amplio, motivo por el cual segmentamos nuestro estudio en personas capacidades motoras restringidas, observando que esta demanda podría ser la que encuentre mayores barreras al momento de desplazarse en el territorio”, explican, y agregan: “Por otro lado, pensamos en la comunidad local que también tiene derecho al disfrute del tiempo libre, y que nos sirvió de base para el análisis de las dificultades que esta demanda encuentra en su cotidianidad. Creemos que nuestro trabajo fue el principio de un tema, la apertura a un debate, nuevos análisis y estudios”.

 -¿Qué es el Turismo accesible?

-Al hablar de Accesibilidad, la Fundación “Turismo para todos” hace referencia a la posibilidad de las personas con movilidad reducida de gozar de las adecuadas condiciones de seguridad y autonomía como elemento primordial para el desarrollo de las actividades de la vida diaria, sin restricciones derivadas del ámbito físico urbano, arquitectónico o del transporte, para su integración y equiparación de oportunidades. La definición de Turismo Accesible incluye el complejo de actividades originadas durante el tiempo libre, orientadas al turismo y la recreación, que posibilitan la plena integración -desde la óptica funcional y psicológica- de las personas con movilidad y/o comunicación reducidas, obteniendo durante las mismas la satisfacción individual y social del visitante y una mejor calidad de vida. En este marco, creemos que este es el momento oportuno para que el Destino Tandil se abra a nuevas ideas, a nuevos conceptos en el disfrute del tiempo libre en función de los cambios que la realidad social demanda.

 -¿Cuáles son los desafíos de la actividad turística?

-Uno de los nuevos desafíos que se plantea en la actividad turística es la urgente generación de propuestas inclusivas, traducidas en un turismo accesible para todos, que requiere territorios con diseños universales que permitan el desplazamiento y el disfrute del tiempo libre y la recreación fundamentalmente para el desarrollo físico, psíquico y social de las personas con capacidades diferentes, como está especificado en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre” efectuada en Colombia en 1948.

 -¿Qué sucede con las normativas?

-En cuanto a las reglamentaciones, las Normas Uniformes sobre la Igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad que se promulgaron por la ONU en 2006 si bien no son de cumplimiento obligatorio, buscan garantizar que niñas y niños, mujeres y hombres con discapacidad puedan tener los mismos derechos y obligaciones que los demás. Como en todas las sociedades del mundo existen todavía obstáculos que impiden que las personas con discapacidad ejerzan sus derechos y libertades y dificultan su plena participación en las actividades de sus respectivas sociedades, es responsabilidad de los Estados adoptar medidas adecuadas para eliminar esos obstáculos.

La Convención Internacional sobre los Derechos de Personas con discapacidad promulgada por la ONU en el año 2006 contiene la referencia al concepto de Accesibilidad. Dicha Convención, desde el año 2008, es Ley en nuestro país registrada bajo el número 26.378 y en dos de sus artículos menciona específicamente la responsabilidad que tienen los estados parte de adoptar las medidas pertinentes para desarrollar, promulgar y supervisar la aplicación de normas mínimas y directrices sobre la accesibilidad de las instalaciones y los servicios abiertos al público o de uso público, como también asegurar que las entidades privadas que proporcionan instalaciones y servicios abiertos al público o de uso público tengan en cuenta todos los aspectos de accesibilidad para las personas con discapacidad. Estas normas internacionales no tienen carácter obligatorio, pero sí representan el compromiso de los estados de cumplir y desarrollar internamente a través de sus legislaciones los principios y lineamientos contemplados.

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 -¿Qué sucede en nuestro país?

-En Argentina es política de estado el Sistema de Protección Integral de las personas con discapacidad. Se considera política de estado la causa de integración social, aquellas que permitan a las personas con discapacidad compartir situaciones familiares o comunitarias en un lugar distinto de su domicilio. Estos principios y lineamientos a nivel Nacional podemos observarlos en la Constitución Nacional, en su artículo 75°, en la Ley N° 22.431/81 de Creación del Sistema de Protección Integral para las Personas Discapacitadas –que introduce los conceptos de accesibilidad al medio físico y supresión de barreras urbanísticas, arquitectónicas y en el transporte-; en la Ley N° 25.643/02, Ley Nacional de Turismo Accesible, que determina que las prestaciones de servicios turísticos deben adecuarse a los criterios universales de la Ley N° 24.314 y en el Decreto Nº 914/97 que promueve la adecuación del material de promoción y difusión turística para su comprensión por parte de personas con capacidades restringidas. Por su parte, la ley N° 25.997/05, Ley Nacional de Turismo, refiere al concepto de accesibilidad y equiparación de oportunidades.

A nivel provincial, la Ley N° 10.592/87 establece el régimen jurídico, básico e integral para las personas discapacitadas. Contiene en el Capítulo V lo referido a transporte, facilitando el traslado de las personas discapacitadas en forma gratuita o mediante sistemas especiales. Por su parte, la Ley N° 13.110 en adhesión a la Ley Nacional N° 24.314 propone la supresión de barreras físicas para personas con movilidad reducida y el Decreto 659/07 establece el Reglamento de Reclasificación y Recategorización de los Alojamientos Turísticos de la Provincia de Buenos Aires. Incluye la obligación de disponer al menos de 1 habitación adaptada para personas con discapacidad. Para concluir, creemos que es de suma importancia lo expuesto en la Ley Nacional de Turismo sobre la necesidad de “propender a la eliminación de las barreras que impidan el uso y disfrute de la actividad turística por todos los sectores de la sociedad, incentivando la equiparación de oportunidades”.

 -¿Qué análisis pudieron hacer de la oferta turística de la ciudad al respecto?

-Luego de haber realizado un análisis de la oferta, así como la observación de los atractivos más importantes de la ciudad, podemos afirmar que la oferta turística de Tandil presenta falencias importantes, de acuerdo a lo que se considera “accesibilidad óptima”, entre las condiciones de calidad para su uso, para turistas con capacidades motoras restringidas.

Esta afirmación se desprende del análisis de fuentes primarias que revelan las condiciones de los espacios, la infraestructura, los servicios y los equipamientos, la capacitación del personal, la comunicación y la señalética de los servicios estudiados y se reafirma, por medio de la apreciación y la visión de los prestadores sobre la accesibilidad, la que si bien es considerada como una necesidad plantean como difícil su implementación, al menos a corto plazo.

Cuando hablamos de los servicios turísticos -alojamientos, gastronomía, actividades recreativas, transportes- y si están adecuados para satisfacer las necesidades de las personas con capacidades motoras restringidas, desde lo local se cree que es muy escasa la oferta existente en relación con la demanda real y potencial, mientras que la visión de Provincia y de Nación es alentadora ya que ambos referentes coinciden en que existe un crecimiento de la concientización ciudadana. Su mirada hacia Tandil es positiva, se observa que en los últimos años se han logrado mejoras importantes en el grado de accesibilidad, tanto en alojamiento y gastronomía como en la integridad de la ciudad.

-¿Qué sucede con el transporte?

-La mayor parte de las personas con discapacidad deben utilizar los medios de transporte particulares debido a las graves deficiencias que ofrecen los medios públicos. Los autobuses no están preparados para el acceso de personas con capacidades motoras restringidas. Tienen asientos reservados para embarazadas, adultos mayores y/o amputados, pero carecen de espacios y rampas de accesos para personas que necesitan trasladarse en sillas de ruedas. Los remises y taxis, tampoco están adaptados para el traslado de PCMR, y su silla de ruedas, generalmente ubican en los baúles los tubos de gas, abaratando los costos de los viajes, pero perdiendo de este modo potenciales clientes.

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Solamente los prestadores de los alojamientos, aseguran que, de un tiempo a esta parte, existe una toma de conciencia respecto de la necesidad de brindar un servicio accesible, y que dentro de sus planes y políticas prevén modificaciones y/o adaptaciones de los establecimientos, de forma paulatina, en un mediano y largo plazo.

-¿Con qué se cree que se vincula la falta de adaptación de los servicios?

-Con el desconocimiento de cómo tratar a este segmento y cómo implementar las modificaciones, principalmente desde el punto de vista económico. A través del acercamiento del estado con normas y directrices, los prestadores de servicios podrían ver que con los nuevos indicadores se pueden incorporar y adaptar normas de accesibilidad sencillamente y a un bajo costo.

La no existencia de barreras, es decir, la accesibilidad universal, debe ser un objetivo a cumplir por las empresas e instituciones implicadas directa o indirectamente en el devenir de un destino turístico. Sólo la actuación conjunta de todos los integrantes de la oferta turística permitirá crear un entorno turístico que beneficie tanto a los discapacitados motores como a las empresas turísticas y, en general, al desarrollo económico de Tandil. Creemos que la captación de este segmento de población posibilitaría la reducción de la acusada estacionalidad que caracteriza al sector turístico. Los centros turísticos deben “animarse a ser accesibles”: los turistas con capacidades motoras restringidas por lo general saben –y aceptan, resignadamente- que los niveles de accesibilidad no son los óptimos, y que los costos asociados obstaculizan muchas veces el avance hacia una accesibilidad total.

 -¿Cuál debería ser la apuesta a futuro para que Turismo Tandil se convierta en Turismo para todos?

-En la actualidad, Argentina dispone de normas en materia de accesibilidad, exhaustiva y detallada a la hora de poner por escrito las condiciones exigibles. Sin embargo, la aplicación no está asumida en nuestra sociedad como algo inherente, como parte del diseño universal. Esto refleja la discontinuidad en la cadena de servicios turísticos accesibles. Tandil es un claro ejemplo: además de no ser un destino fácil para personas con capacidades motoras restringidas, hay características que no pueden cambiarse debido a las particularidades de su terreno y/o morfología. Sin embargo como destino podemos buscar la integración física, emocional y social, adaptando, rediseñando y utilizando juntos (Municipio, ONG, prestadores de servicios y usuarios), los diferentes servicios y atractivos que ofrece Tandil.

A través de la cooperación entre los distintos actores, basándose en intereses particulares de cada sector (público y privado), las necesidades de la demanda (real y potencial) e intereses comunes donde las propuestas turísticas no excluyan a nadie ni sean exclusivos de nadie. Creemos que la accesibilidad a los bienes y servicios turísticos no debe provenir de una imposición de normas legales, sino del convencimiento de los empresarios turísticos de que el “turismo debe ser para todos”.

Tandil, como destino, posee recursos, estructura y superestructura, escasa, pero no ausente, para poder captar este mercado potencial, cubrir sus necesidades y motivaciones culturales, sociales y de comunicación. Esta tarea no se puede decir que sea fácil, aunque sí podemos asegurar que es imprescindible, y si existe interés y capacitación constante, los prestadores podrán superar lo que nosotras consideramos una barrera mental, que les impide proyectarse hacia este segmento potencial.

La accesibilidad en Tandil debe ser entendida global y sistémicamente, es decir para que Tandil sea catalogado como un destino accesible debe abarcar al conjunto de instalaciones y servicios que configuran la oferta turística (agencias de viajes, alojamientos, oficinas de información, medios de transporte, atractivos, restaurantes, servicios asistenciales, entre otros) y ciertamente la ciudad de Tandil, no cumple con todos los requisitos para ser considerada una ciudad accesible, aunque si cuenta con servicios básicos y mínimos para poder diagramar paquetes all inclusive y salir a captar este segmento. El turismo, no se debe concebir como un turismo para grupos de personas con capacidades diferenciales. Sino como un turismo para que todos puedan disfrutar en igualdad de condiciones de los entornos y servicios turísticos tandilenses.

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