La experiencia de Viviana Velázquez con su emprendimiento “Trocitos de amor” es similar a la de muchos negocios que en tiempo de cuarentena encararon la transición a otros modelos de comercialización. ENE dialogó con Viviana para conocer ese proceso.

“Trocitos de amor” comenzó hace mucho, indica Viviana. “En realidad yo hacía chocolates hace mucho tiempo, más de 10 años, pero nunca le di un encuadre comercial, nunca le vi más importancia que la de hacer para algunos conocidos, familiares, algún cumpleaños, lo tenia como un hobby. Sabía que gustaban los huevos de pascua, así que esa fecha la tenia asegurada, pero en un círculo pequeño”.

Más adelante, lo que comenzara como un pasatiempo, adquirió otros atributos: “Hubo un tiempo en que estuve desocupada –recuerda Velázquez-, y pensé un poco más en serio. Empecé a hacer chocolates, bombones, huevos de pascua, depende la fecha, pero siempre con ese temor que uno tiene ante un emprendimiento, algo nuevo. Si bien yo sabía hacerlo no sabía cómo vender, no estaba canchera en las redes, bueno todas estas cosas que hacen a la venta actual. Y bueno un día pensé en serio, empecé a publicar en redes y noté que la gente encargaba.”

“Me perfeccioné en algunos talleres”, explica la emprendedora. “Empecé a adquirir grandes cantidades, ya no compro un kilo de chocolate, sino que ahora compro cajas, busco precios. Si bien todavía estoy comprando a nivel local, no amplié tanto como para salir a hacerlo afuera, o a distribuidoras de la provincia, pero bueno, crece. “Le estoy dando otro encuadre, mirándolo de otra manera. Me doy cuenta de que la creación se logró. Y uno puede ser muy creativo en esto, podés jugar mucho con el chocolate, así se lanzo a las redes, una publicidad en radio, y tratando de cada día darle un poco más a este “Trocitos de amor” que es “mi hijo en chocolate, con esto de esta pandemia, que después se transformó en más importante la cuarentena que la enfermedad misma no?”.

“En los trabajos que yo hacía empezaron a decirme que no vaya, que no tenía que ir porque había que cuidarse, que era como una licencia que me quedara tranquila, que no iba a parar el trabajo –rememora Velásquez-. Pensé que pascua iba a ser muy flojita, y me entré a desesperar, como diciendo pascua del año pasado fue muy buena la venta y este año no puede flaquear, porque no me puede ganar un Covid19, no me puede ganar a los chocolates” añade.

En vinculación a la transformación impuesta por las circunstancias, Viviana declara: “Empecé a investigar, a meterme en Internet por todos lados y me encuentro con Compra Tandil y yo me tiré a la pileta, dije bueno, vamos a ingresar los datos, vamos a ver que onda, total todo suma, chocolatito por acá, chocolatito por allá. Me inscribí, me aceptaron, tuve buenos pedidos, y por todos los lados donde había inscripto había enganchado y todas las publicidades que hice. Realmente yo no noté la crisis, o mejor dicho, la transformé a mi favor y la verdad que hubo muy buena venta, muy buenos resultados, nuevos clientes que se sumaron a los del año pasado. Así que yo muy agradecida a este formato y a la posibilidad de estar ahí. Las ventas no cesaron,  cambiaron los pedidos de huevos de pascuas a otras cosas: mucho bombón, paletas, paletas rellenas, alfajorcitos personalizados, o alfajores con las estampas de Tandil, masitas bueno, todo eso se traspaso a los otros productos y se siguió vendiendo. Muy agradecida con esto de Compra Tandil, muy agradecida a la gente, que volvió a confiar este año, apuntando a que esto siga creciendo. Ha sido una posibilidad de afianzarnos más en nuestros emprendimientos y que podamos terminar con todo lo pendiente, y seguir creciendo, y que siga este formato”.

Finalmente Viviana destaca la importancia del acompañamiento del estado: “Los emprendedores necesitamos un apuntalamiento siempre para poder pegar el salto, creo que estas cosas estuvieron muy bien pensadas y nos ayudaron un montón. Que sigan estas cosas no sólo por la cuarentena, sino que ese apoyo y confianza que nos dan para seguir continúe porque es muy importante. A veces es difícil competir con grandes marcas o con gente que ya tiene toda su base hecha, uno viene de ahí abajo remándola a todo pulmón, sin ningún apoyo, haciendo un esfuerzo para que esto cada vez salga mejor. Muy feliz y esperando a que todo esto siga” enfatiza.

 

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