Navimetal SA, de Tandil a todo el país.

Alicia Jakob puso su capacidad productiva en plásticos a disposición de la salud. Comenzó a producir máscaras faciales, de esas que tan comunes se volvieron estos días. Su emprendimiento en poco tiempo llegó lejos, a partes del país impensadas para ella un tiempo atrás.

 

Cómo surge la idea de emprender en pandemia

Con un background de trabajo solidario, Jakob nos cuenta cómo vió la necesidad de producir máscaras y que, a través de ello, podía ser parte de la solución al problema. “Con la llegada de la pandemia, durante los primeros 30 días gestionamos una campaña de donación de barbijos para el Hospital y distintas instituciones junto a mujeres de la Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales (AMEP)” explica; “luego hicimos lo mismo con camisolines y, cuando todo ese trabajo se terminó, yo sentí como un ¿y ahora qué?” rememora. Entonces, investigando sobre cómo ayudar a los cuidados preventivos frente al COVID 19, encontró algo que podía hacer: “mientras veía imágenes de qué y cómo usaban en otras partes del mundo para cuidarse, vi las máscaras faciales y decidí hacerlo”.

 

Los primeros pasos

Rápidamente lo compartió con sus compañeros de equipo: “Se lo dije a nuestro diseñador y en dos días me trajo un prototipo que podríamos realizar en inyección. Fue así como se hicieron varios prototipos y se eligió el que a nuestro gusto era el mas cómodo. De repente, estábamos fabricando máscaras. Primero comenzamos a venderlas en la zona de Tandil principalmente, pero pronto nos pidieron desde otras ciudades: Esquel, Bariloche, Viedma, y luego muchas ciudades más del sur del país.

Qué hizo exitoso al proyecto

Respecto a su análisis acerca de qué hizo que su proyecto fuera tan exitoso, Jakob opina: “creo que lo que logramos fue darle una solución práctica a muchas empresas y profesionales que necesitan protección tanto en los ojos como en nariz y boca (ya que se debe proteger ambos). Siempre en el diseño se puso hincapié en que pudieran ser usadas con anteojos por ejemplo, para las personas como yo que ya no podemos leer sin anteojos. Con respecto a la parte transparente, la hicimos cambiable para que si por cualquier razón se raya se pueda cambiar con la pantalla de repuesto. Estas son grandes ventajas, son un diferencial”.

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Expectativas

“Con respecto al futuro no puedo asegurar nada” dice Jakob consultada por sus presunciones y anhelos; “quizás tengamos que convivir por un tiempo mas con esta pandemia. En cuanto a qué haremos nosotros puede ser muy diverso; el mundo del plástico puede llevarte para diferentes productos, de los mas variados. Este producto hizo que mucha gente que no sabía que en Tandil habia inyectoras ahora lo sepan y por ende podremos fabricar lo que el cliente nos pida”.

“Tenemos las máquinas, los diseñadores y las ganas de seguir fabricando. Ojalá que los productos del 2021 sean productos para el disfrute y no para cuidarnos de un virus” reflexiona; “creo que el mundo hará un cambio muy grande y que muchos nos dimos cuenta de que se vive igual con menos cosas y que lo único que en definitiva es invaluable son los afectos”.

Finalmente, Jacob concluye: “Mi perspectiva a futuro es que cuando estemos cursando el 2021 recordemos el 2020 como un año para olvidar, deseo que todas las personas que perdieron a alguien encuentren paz en sus corazones y los que puedan seguir habiendo cursado o no la enfermedad salgan fortificados de esta situación tan inimaginable a principio del año. Realmente si alguien me decia que yo este año haria barbijos, camisolines y máscaras le hubiera dicho que era una locura. Y sin embargo sucedió”.

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