Enfoque de Negocios dialogó con Marcelo “Negro” Gómez, el reconocido entrenador que formó a destacados tenistas profesionales en la ciudad de Tandil, entre ellos Juan Martín Del Potro. Su presente actual y el prestigio que representa a la ciudad en el mundo.

Las pelotas caen, unas atrás de otras, contra el alambre tejido que rodea a las seis canchas de tenis del Club Uncas de Tandil. Chicos de entre siete y trece años practican el saque y juegan tenis, el deporte que tantas veces puso a nuestra ciudad en los titulares más altos de los diarios nacionales. Entre ellos resalta alguien mucho más alto que merodea por las redes depositando algún consejo cerca del oído. Marcelo “Negro” Gómez tiene cuarenta y siete años y desde los diez dedica gran parte de su vida al Tenis. Su trayectoria y referencia en la ciudad y el mundo lo convierten en una de las personas más indicadas para hablar de este deporte. Profesor de Juan Martín Del Potro, Juan “Pico” Mónaco, Máximo González y Mariano Zabaleta, entre otros tenistas que salieron al mundo para llevar, a través de su talento, el nombre de Tandil a lo más alto.

Actualmente, además de trabajar en la Asociación Argentina de Tenis, está a cargo de la Escuela de Tenis del Club Uncas donde asisten cerca de 110 alumnos, entre aquellos que pertenecen a iniciación, pre-competición, competición y alta competencia. “La escuela es la base de todo, nuestra idea es que sea un espacio formativo de competición. Apuntamos a que el chico que empieza a jugar pueda competir, luego si no lo quiere hacer o no tiene ganas es también una escuela recreativa para aprender” aseguró Gómez.

En pre competición los chicos ya empiezan a jugar los torneos de grado 4 que se organizan en la zona entre las ciudades vecinas. En un nivel superior están los de grado 3 que implican una competencia regional, los de grado 2 que ya son nacionales y que exigen estar entre los mejores 100 de Argentina y los torneos de grado 1 que son de alta competencia y requieren estar entre los 40 del ranking nacional. “Nuestro objetivo, como digo siempre, no es que los chicos sean Del Potro o Mónaco, el objetivo es que los chicos jueguen al tenis, compitan y que de ahí, cada uno con sus posibilidades, pueda llegar a jugar su máximo nivel, ya sea un G3, G2, G1 o un sudamericano” explicó Gómez.

En este contexto, el presente profesional de Del Potro es sin duda una motivación que convoca e impulsa a las escuelas de tenis a nivel local y nacional, no sólo por los logros alcanzados por el tenista tandilense sino también por el ejemplo de esfuerzo, superación y humildad que este mismo encarna. “Cuando Juan Martín gana el U.S OPEN (abierto de Los Estados Unidos) hubo un boom en la escuela de Independiente, tuvimos que poner lista de espera porque no había forma de que pudiéramos incorporar a toda la cantidad de chicos que querían jugar al tenis. Era un contexto económico distinto, fueron años muy buenos durante los cuales jugaron una enorme cantidad de chicos. Hoy por hoy el impacto de la Copa Davis, que debería haber sido similar, fue en un contexto económico diferente aunque de todas formas hubo un aumento de jugadores en las escuelas” señaló Gómez.

Cabe destacar el esfuerzo no sólo físico y mental sino también el esfuerzo económico que este deporte implica dado que cada competencia nacional o internacional significa para la familia del junior un costo importante que, en la mayoría de los casos, es costeado de forma particular. Entidades como el ENARD apoyan con financiación en niveles de alto rendimiento con lo cual, los primeros pasos suelen ser el resultado de un gran esfuerzo de las familias y los entrenadores. “Argentina es un país que tiene un presupuesto mínimo en comparación a las grandes potencias del tenis y aun así tenemos diez tipos dentro de los 100 mejores del mundo y en un momento tuvimos cuatro top ten. También en Tandil hubo un momento en que había cinco jugadores de la ciudad que estaban dentro de los 100 del mundo, el prestigio del tenis argentino es muy alto en comparación al presupuesto que se destina a él” enfatizó el Profesor que además representa a la Asociación Argentina de Tenis siendo Capitán del equipo femenino nacional que compite en la Fed Cup.

La llama que encendió Raúl Pérez Roldan, pionero en la enseñanza del tenis en la ciudad, continua en movimiento en esta localidad bonaerense que ha recorrido el mundo junto al tenis. No solo en los laureles de Juan Martín sino también en las visitas temporales de jóvenes que viajan de todo el mundo para formarse en las canchas de Tandil, elegidas por su fama y reconocimiento mundial, y por supuesto en los diferentes espacios de enseñanza como la Escuela de Independiente, el Club Los Cardos, Club Nahuel y Club Uncas donde maestros y alumnos aprenden e intercambian el arte de jugar este deporte.

 

Nota publicada en 2018

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