En diálogo con ENE, Fernando Horigian, Director del Centro de innovación y creación de empresas (CICE), adelantó el nuevo Programa de Preaceleración que lanzarán en junio y desmenuzó la actualidad emprendedora de la ciudad. “En Tandil el emprendedorismo compite con la oferta laboral que hay”, aseguró.

 

En junio, el Centro de innovación y creación de empresas (CICE), espacio que depende de la Unicén, lanzará Jump, su primer Programa de Preaceleración. Para conocer de qué se trata nueva herramienta y analizar la actualidad del emprendedorismo en Tandil, ENE charló con el licenciado Fernando Horigian, director de este espacio que acompaña a emprendedores y empresas desde la idea hasta el desarrollo de su proyecto y que depende de la Unicén.

 

-¿De qué se trata el nuevo Programa de Preaceleración Jump?

-En el CICE identificamos que los emprendedores necesitan un trabajo más a medida que no tiene que ver solo con incubación sino también con poner el emprendimiento en marcha y prepararlo para entrar en aceleradoras, donde se dinamiza con asistencia y financiamiento. Entonces para poner el emprendimiento en marcha y poder prepararlo para entrar a una aceleradora, lanzamos lo que se llama la preaceleración. La preaceleración es la etapa inicial en donde se le da al emprendedor el mejor desarrollo de modelo de negocios, la asistencia entre tutoría, mentoría y capacitación, el acceso a un financiamiento básico para poder desarrollar su emprendimiento -ya sea a través de fondos del estado o a través de inversores- y donde se lo prepara para llevarlo a una aceleradora.

 

-¿Por qué surge ahora y a quien está destinado?

-El Programa surge por varios motivos. Primero porque el Gobierno ha financiado a unas diez aceleradoras en todo el país y a tres aceleradoras científicas dándole fondos para invertir en emprendimientos. Y, junto con esto, ha desarrollado un sistema de inversión de fondos para invertir en emprendimientos. En segundo lugar, porque el mundo está girando más hacia la aceleración y no a la incubación, que es lo que hacíamos en los años anteriores. Con este programa nos aggiornamos, vamos hacia lo que es la preaceleración…

 

-¿Es el primer programa de preaceleración que hacen en el CICE?

-Sí, es la primera experiencia. Nosotros ya hicimos aceleración en ventas con algunos emprendedores y empresas, entonces ya tenemos una experiencia en eso. Pero este es el primer concurso de preaceleración que largamos. Van a ser elegidos cuatro emprendedores: dos del área tecnológica y dos del área no tecnológica. Y durante un año van a ser trabajados y preparados presentarse después a una aceleradora.

 

-¿De qué hablamos cuando hablamos de una aceleradora? ¿Que implica un programa de aceleración?

-Una aceleración está básicamente orientada a que un emprendimiento se ponga en marcha, probar su modelo de negocio, hacer su prueba de concepto y vender su servicio o producto rápidamente. Ponerlo en el mercado. Eso implica no solo desarrollar el prototipo sino también contactar a los clientes, realizar un trabajo de prueba y error para comprobar si ese servicio/producto funciona y conseguir el financiamiento para que eso suceda. No hay tiempo ahora para trabajar un plan de negocios y escribirlo sino que se utilizan tecnologías ágiles y dinámicas para que un emprendimiento esté rápidamente con todas las herramientas necesarias como para que funcione o no funcione. La aceleración hace que el emprendimiento se ponga en el mercado rápidamente. Y se ponga al público rápidamente.

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-Sirve como diagnóstico y sirve también para poner el producto/servicio en el mercado.

-Exactamente.

 

-¿Este tipo de modelos surgen a partir de una necesidad concreta o con el objetivo de cooperar con el ecosistema productivo y económico de la ciudad?

-Las dos cosas. Primero obviamente surgen orientados a la ciudad y a la región. Siempre. Y segundo, es la tendencia mundial, no podemos ir en contra de eso. A la vez, la incubación está más orientada a proyectos relacionados a lo científico y la aceleración a proyectos más dinámicos.

 -¿A qué te referís con dinámicos?

-Dinámicos significa que requieran una puesta en mercado rápida. Que no pueden esperar un año o dos años para comprobar si científicamente son probables. Necesitan rápidamente una inyección de capital y de conocimiento de redes o de conocimiento tecnológico como para que el producto esté en el mercado rápidamente.

 -¿Estos proyectos se trabajan en red con otras instituciones de la ciudad?

-Nosotros trabajamos todos los proyectos en red. Todo lo que hace el CICE está inserto en el ecosistema.

 -¿Con qué inquietudes se acercan más las personas que buscan la ayuda del CICE? ¿Comerciales? ¿Profesionales?

-La gran mayoría viene con alguna inquietud particular. Puede ser financiamiento, puede ser un subsidio o puede ser la búsqueda de cómo mejorar su sistema de venta, cómo acceder al mercado, cómo dar a conocer su producto. También consultan qué están haciendo mal, por qué el emprendimiento no funciona. La gran mayoría entra por una necesidad de asistencia, lo que busca es una asistencia inicial y el CICE es un lugar donde se pueden hacer consultas. Al ser gratuito y de la Universidad, la gran mayoría empieza con una pregunta y esa pregunta generalmente deriva en otra cantidad de preguntas. A partir de ahí se sabe si se lo puede asistir o no.

 -¿Hay algún número aproximado de proyectos con los que frecuentemente trabajen?

-Generalmente flotamos. Digo flotamos porque hay proyectos que se terminan y que empiezan, o proyectos que el emprendedor se va y después vuelve… Generalmente flotamos con un número de diez proyectos. A veces son un poco más, a veces un poco menos. Pero generalmente son diez emprendedores que están dando vueltas alrededor del CICE buscando algún tipo de asistencia.

 -Este Gobierno dejó en claro desde un principio que apuesta al emprendedorismo. ¿Hubo variaciones en estos últimos dos años dentro del CICE con respecto al trabajo que se hace o a la gente que se acerca?

-Nosotros empezamos el CICE en el 2009. Obviamente hay más emprendedores intentando lanzar o posicionar su emprendimiento. Obviamente la Ley de Emprendedores ha ayudado, este tema de las aceleradoras ha ayudado, todo lo que se trabaja con el ecosistema… En Tandil ahora tenemos el club de emprendedores en la ciudad, y todo fortalece y le da mucha más confianza a cualquiera que quiere emprender a pensar en su propio emprendimiento. No hay que olvidarse que Tandil es una ciudad muy dinámica, y que hay muchos factores que inciden a emprender y a no emprender. Las dos cosas al mismo tiempo.

 -¿Cuáles serían los factores que empujan a no emprender?

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-En Tandil tenemos algunos sectores, como el sector tecnológico, que demanda recursos humanos, entonces la gran mayoría tiende a tener un empleo. Muchos optan por asegurarse un empleo mientras están estudiando o estudiar uno o dos años y tener un empleo con un buen ingreso en vez de emprender. En otras ciudades donde hay menos oferta de empleo obviamente hay más emprendedores. En Tandil compite el emprendedorismo con la oferta laboral que hay. Y no es solo la tecnología, es todo lo que mueve alrededor. Hay 1300 personas trabajando en el sector que consumen, que viajan, que gastan, que necesitan vivienda… Tandil es dinámico en ese sentido. ¡Sin hablar del turismo! si a eso le sumamos turismo, y a eso le sumamos un Municipio pujante y una Universidad, tenés un hervidero constante de cosas buenas que hacen que por momentos en Tandil se viva un microclima fuera de lo que está pasando dentro del contexto nacional.

 -¿Se podría decir que el turismo y tecnología son los dos sectores más pujantes?

-Estamos bendecidos. Además hay emprendedores que son FreeLancer que facturan y venden al exterior horas caras. Y todo eso hay que mirarlo en un contexto de 120 mil 130 mil personas. En este contexto el emprendedorismo se reciente en algún lugar pero en otro lado se fortalece. Hay que mirar todo. También hay que mirar en el sector Cultura. Tandil es una ciudad con mucha cultura producto de la Facultad de Arte, de la Escuela de Arte, de todo lo que pasa en teatro en la ciudad. También hay un movimiento fuerte de emprendedorismo ahí. Todo eso juega con un ecosistema que reverdece rápidamente.

 -En épocas más difíciles de la economía, ¿aumentan o disminuyen las consultas?

-Es un tema porque en épocas difíciles aparecen emprendedores que siempre han querido hacer algo y ahora ven la oportunidad. Y también aparecen los miedos a emprender porque, dicen, “prefiero un trabajo porque tengo que darle de comer a mi familia”.

-Es un riesgo.

-Obviamente en épocas difíciles el emprendedor se resiste a pensar “puedo dejar mi empleo y emprender”. Pero otros lo ven como una oportunidad. Además hay que pensar lo siguiente: el emprendedor vive, piensa, gasta y siente en pesos. No vive en dólares. Lo que usa lo gasta, lo invierte, lo consume y todo eso le hace bien a la economía local y regional. No es una multinacional, no es alguien pensando en Lebacs. Está pensando en producir y ver cómo, en principio, vivir de su emprendimiento. Y eso es lo que hay que fortalecer del ecosistema emprendedor. Y fomentar. Encuesta de experiencia del cliente de Comcast

 -¿Como ves el panorama a futuro para el emprendedorismo?

-Yo soy positivo, siempre lo veo bien porque tenemos un Club de Emprendedores, una multiparidad pujante, un trabajo conjunto ahora entre todos, del ecosistema, la Cámara Empresaria, la Cepit, el Inti, la Universidad… todo eso juega un papel importante. Hay espíritu emprendedor en Tandil porque Tandil es una ciudad emprendedora. Hay que ayudarlos a fortalecerse y hay que generar confianza para eso. No es nada más decirlo. Sino hacerlo y conseguir los recursos para eso.

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