En 2018 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuestionó fuertemente el uso masivo de agrotóxicos en nuestro país. La única solución sostenible, indicaba el informe, es la agroecología, es decir producir alimentos sin químicos ni transgénicos. Lejos de esta alternativa, en el marco de la agricultura industrial a gran escala, siguen sin considerarse las consecuencias  de los métodos de producción. Dos años después se ha creado la Dirección Nacional de Agroecología, que tendrá como objetivo primordial modificar las prácticas productivas del campo. La conducirá un activista idóneo en la materia, considerado uno de los líderes de esta historia que se viene profundizando desde los años noventa.

En nuestra ciudad la Junta Vecinal por un Ambiente Saludable Tandil está cobrando fuerza en la tarea de visibilizar, crear conciencia y gestionar  modificaciones en la legislación vigente para proteger la salud de la ciudadanía y del medioambiente. ENE dialogó con Maria Lucia Mestre, una de sus voceras.

Orígenes de la organización

La Junta Vecinal se conforma en un primer momento, por vecinas y vecinos del paraje La Porteña, que comenzaron a reunirse preocupados por los olores de emanaciones de los campos linderos, que llegaban a sus casas.  Eso los motivó para investigar y ponerse en acción recuerda Lucía: “Comenzamos a estudiar la legislación vigente a nivel municipal, la ordenanza, allí encontramos que no había ningún tipo de artículo en relación a las distancias que debían respetarse al momento de hacer fumigaciones en los campos vecinos. En  el único momento en que se habla de distancias, es para decir que debe fumigarse a 150 metros de escuelas rurales.  Una vez que manejamos esta información, decidimos hacer nuestra primera presentación ante el Municipio, denunciando al campo lindero de la escuela del barrio, la Escuela N° 33, porque se estaba fumigando sin respetar esos escasos 150 metros. Hubo una gran repercusión con esta denuncia porque realmente era como algo muy impresionante no? Pensar que los hijos, los docentes, los no docentes que van durante todo el año reciben las emanaciones, de una manera casi directa, así que una vez que nos hicimos públicos como grupo que abordaba esta temática, de las fumigaciones, se nos acercó un montón de gente de Gardey, de La Helena, gente misma de Tandil que encuentra que quizá su vecino fumiga con productos la vereda, un terreno, que hay un garaje de acopio de bidones. De todas estas cosas, algunas no están permitidas y otras sí, y es terrible que esté permitido hoy en la actual ordenanza.”

La validación de la primera denuncia

Si bien se los descalificó, la primera denuncia prosperó. “El Municipio después de unos meses de investigación mediante su oficina de Medio Ambiente, se expidió diciendo que los vecinos teníamos razón, que se había fumigado a 0 metros de la escuela, así que para nosotros eso fue como un aliciente porque, hasta tanto eso sucedió este es un tema que mueve muchos intereses, muchos pareceres diferentes y opuestos, entonces fuimos bastante señalados. Porque cómo puede ser que un grupo de vecinos diga si se fumigó o no se fumigó, que vayan los expertos, dejen que trabajen los que saben, bueno todo ese tipo de cuestiones. El Municipio se expidió y fue aseverando lo que nosotros denunciamos” comenta Lucía.

“En la actualidad esa denuncia aún no se multó, nosotros venimos siguiendo el expediente y hasta ahora no se nos ha informado como parte denunciante, que esa multa haya sido efectiva” agrega.

El derecho a vivir en un ambiente saludable

Entre los objetivos a los que apunta la Junta, el que más destaca Mestre es el de “Hacer valer nuestro derecho a vivir en un ambiente saludable, con todo lo que eso implica, lo que en un primer momento nos encuentra. Por lo que hoy estamos trabajando a destajo es para poder alejar las fumigaciones de nuestras casas y de nuestras escuelas, a través de la exigencia a los concejales que actualmente están creando una nueva ordenanza. Nos interesa que prioricen la salud de las personas y del ambiente por sobre cualquier otro interés. Sabemos que hay presentado un anteproyecto de ordenanza, de la doctora Graciela Cancianni, que tiene muy buenas propuestas, es una ordenanza que pone el acento en la salud de las personas, y eso es lo que necesitamos”.

Multiplicar el conocimiento y la información

Durante este primer año además, la Junta viene realizando diversas actividades de incidencia en la agenda pública, siempre poniendo el acento en la salud. “Hemos realizado una charla a fines del año pasado en el Centro Cultural La Compañía, que se llamaba “Salud en riesgo” donde justamente se trataron las consecuencias que ocasiona en la salud de las personas la exposición a los agroquímicos. En febrero hicimos un festival cultural en cercanías de la estación de servicio abandonada de La Porteña, con mucha presencia de vecinos y de gente que vino especialmente de Tandil, así que fue muy grato. Ahora con todo esto de la pandemia estamos un poco parados en cuanto a lo presencial, pero bueno han sido súper ricas, fructíferas, esperanzadoras, las charlas que hemos organizado: 7 charlas cuyos ejes fueron la salud, la agroecología, los agroquímicos, y el derecho desde un punto de vista de un abogado con perspectiva ambiental. Han sido muy provechosas, nosotros estamos muy conformes con todo lo que ha sucedido paralelamente a las charlas, que fueron dadas por especialistas, personas que vienen trabajando desde distintas profesiones, médicos, abogados, ingenieras agrónomas, doctores en química, ingenieros químicos también en fin, un montón de profesionales que están muy comprometidas en la lucha contra los agroquímicos, en poder comunicar la verdad de las cosas, que cuesta tanto a veces encontrarla porque sabemos que estamos hablando de intereses económicos muy pesados, con muchas presiones. Para nosotros fue muy gratificante no sólo por las charlas en sí, sino por todo lo que eso generó, estamos contactándonos otras redes, agrupaciones de vecinos de otros municipios, porque sabemos que esto afecta a toda la provincia de Buenos Aires, a toda Argentina en realidad. Pero levantar la cabeza y ver que quizás en Mar Chiquita están padeciendo lo mismo, en San Antonio de Areco, en Lincoln. Han habido muchos colectivos de vecinos que se han solidarizado con nosotros, que nos han dado su apoyo, nos han contado su experiencia, así que estamos creciendo muchísimo, muchos más vecinos de nuestra ciudad  se acercan, quieren participar, quieren saber en qué andamos, en qué pueden ayudar, así que eso es muy enriquecedor, habla de que estamos en el camino correcto, porque nosotros lo único que hacemos es intentar defender nuestro derecho a vivir en un ambiente saludable, sabemos que este no es un problema de producción, esto es un problema de salud, maneras de producir hay otras, esta es la que desde el año 96 viene expandiéndose y desarrollándose en el todo el territorio argentino, estoy hablando justamente de la producción agrícola con semillas transgénicas y con el correspondiente paquete de productos químicos para que esas semillas se desarrollen, plaguicidas, fertilizantes, un montón de sustancias que sin lugar a dudas, afectan al sistema inmune, y a la salud de las personas que vivimos apenas a 30, 40, 50 metros, 200, 300”.

Los aportes de científicos de la UNICEN

Hay cantidad de material científico, que da cuenta de las afecciones a la salud de las personas que viven en estos pueblos. A nivel local, recientemente, resalta Mestre, “Nos hemos notificado acerca de un trabajo de investigación, realizado por docentes, alumnos, científicos de la Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires, que arrojó datos muy contundentes en relación a los agroquímicos y las escuelas rurales, creo que de 16 escuelas estudiadas se han encontrado en 15 agroquímicos, en suelo y agua, eso es gravísimo. Eso da cuenta de lo que nosotros venimos sosteniendo, eso valida científicamente lo que nosotros venimos denunciando hace un año, “Estamos siendo fumigados” y por más que eso resulte aberrante, exagerado, o sensacionalista es lo que está sucediendo en la ciudad de Tandil, y es por lo que nosotros nos estamos organizando, para detener y alejar esas fumigaciones de nuestras casas.”

A la espera de una nueva ordenanza

Para contribuir con el diseño de una nueva ordenanza, la Junta Vecinal se ha reunido con integrantes del Honorable Concejo Deliberante. En este sentido la vocera manifiesta: “Hemos tomado una dimensión de cómo viene la cuestión, para nada a favor de los vecinos, así que bueno lo que intentamos es que la sociedad tandilense, nos acompañe, y forme parte, porque en realidad esto no daña solamente a los vecinos de los bordes de la ciudad. Esto tiene que ver con poder vivir en una ciudad saludable, entendiendo que esto es un proceso, y que nadie está en contra de nadie, los productores son vecinos nuestros, los conocemos, sabemos quiénes son, cómo se llaman, no estamos hablando de ir en contra de nadie, sino de comenzar un proceso de reconversión paulatino, para poder convivir de la manera más saludable posible, en algún momento hay que comenzar, y queremos que sea cuanto antes porque nuestra salud es lo que esta en juego”.

 

 

 

Dejá tu comentario