Cecilia Favier, creadora y coordinadora de la comunidad de crianza más importante de la ciudad, supo ver en la falta la oportunidad. Así creó un servicio que no solo brinda soluciones sino que emplea a muchas mujeres. ENE charló con ella para conocer los detalles.

Un aviso publicado en un grupo de compra-venta de Facebook fue el disparador, y el espíritu inquieto y emprendedor de Cecilia Favier hizo el resto. El texto rezaba “Necesito niñera para esta noche” y a Cecilia, diseñadora de interiores, creadora de Mamá Pulpo y doula se le prendió la lamparita. Así nació el servicio de recomendación, búsqueda y seguimiento de niñeras que lleva adelante y coordina desde 2015 y que hoy cuenta con un staff de 17 niñeras con experiencia, referencias y capacitadas y 13 familias con chicos de entre 45 días y seis años que utilizan de forma fija esta prestación. En una charla con ENE, Favier contó de qué se trata este novedoso sistema en la ciudad, cómo funciona y cómo fue convertirse en empresaria.

 

Érase una vez…

Motivada por el nacimiento de su hijo Camilo, Cecilia creó en 2014 una Fun Page de Facebook para indagar e intercambiar información sobre la maternidad. Era primeriza y sentía que necesitaba compartir con pares su experiencia y todo lo que nadie le había contado. Al poco tiempo y gracias a la repercusión, organizó el primer encuentro de crianza. “En ese momento íbamos rotando de casa -recuerda-. Hablábamos de todo, de lactancia, de alimentación complementaria… Hacíamos catarsis: “¡No duerme!”, “¡Tiene cólicos!”, “¡Los maridos y las suegras!”, “¡No agarra el chupete!””. De a poco y de manera natural, el espacio fue creciendo. La curiosidad y la pasión empujaron a Cecilia a formarse. Primero fue autodidacta: leyó todo lo que pudo de material autorizado, profesionales de la temática como Carlos González y artículos avalados por instituciones reconocidas. Luego estudió de forma oficial y se convirtió en Consultora de Porteo y Doula. Además, de los encuentros fueron surgiendo temas que luego se convertirían en cursos, charlas, capacitaciones y servicios. “Lo primero que hicimos, al margen de los encuentros de crianza, fueron los cursos de primeros auxilios pediátricos. Me contacté con Cruz Roja, me dijeron que no tenían pero que me armaban uno especial para Mamá Pulpo. Con ellos trabajamos desde el 2014 hasta el 2016. En ese momento conozco a Samanta Ibarbia, quien es hoy parte del staff. También me contacté con una asesora en lactancia, Yanina arias, que también trabaja con nosotros. Así fui ampliando la cantidad de servicios. Entre ellos, el de niñeras”, cuenta.

 

Mucho más que “cuidar chicos”.

¿Tenés un evento, compromiso o imprevisto y no tenés con quien dejar a tus hijos? ¿Querés que sea alguien especializado, que se ajuste a tus necesidades y a las de ellos?”, interpela el anuncio de Mamá Pulpo. La respuesta, para muchas familias de Tandil, es afirmativa. De dos niñeras iniciales, el servicio se amplió hoy a un grupo de 18, mientras que 13 familias acuden a ellas de forma fija y muchas más solicitan niñera de forma eventual. De forma periódica, el espacio lanza búsquedas puntuales para ingresar más trabajadoras al staff. De esa manera, se asegura cubrir, según el perfil requerido, las necesidades de sus clientes. Además, se contempla una nueva búsqueda si las niñeras no cubren las expectativas y en caso de enfermedad, día de estudio o cualquier otro inconveniente, las niñeras son reemplazadas por otras del staff para que esa familia no se quede sin cuidadora.

El servicio es de búsqueda, recomendación y seguimiento –detalla Cecilia-. Las chicas que están en el staff quedan porque nosotros cubrimos el hecho de que si le pasa algo a la niñera, mandamos el remplazo porque entendemos que no todos pueden tomarse el día. También tenemos niñeras para una noche o para eventualidades. Hay muchas familias que llaman por una entrevista un viernes y quieren la niñera para el lunes. Por eso tenemos chicas con disponibilidad full time. Cuando veo que me estoy quedando sin disponibilidad, lanzo una nueva búsqueda. Y ahí recibo muchos C.V”.

En relación al proceso de selección, una vez que Mamá Pulpo hace un primer filtro a partir de los curriculums, se realiza una reunión grupal y un test de personalidad. “¿Cómo tiene que ser una niñera? responsable, protectora… ese test a mí me arroja cómo son. Ni más ni menos. Obviamente yo les voy haciendo preguntas, viendo cómo se desenvuelven y qué intereses reales tienen porque, más allá de lo económico, te das cuenta a quién realmente le gusta trabajar con chicos y quién lo hace por la plata. El de niñera es un trabajo muy trillado, y para nosotros para cuidar un chico tenés que tener ciertas características. No cualquiera lo puede hacer. Esas cosas las desentrañás en una entrevista. Ese es el primer filtro”, repasa Cecilia. Las candidatas, entonces, afrontan una evaluación psicológica mientras se realiza un rastreo de sus antecedentes laborales, certificados de estudio e información personal. Y si bien no es una condición excluyente, en el staff hay estudiantes y graduadas de carreras afines a la infancia (psicopedagogas, maestras jardineras, maestras de grado, asistentes materno-infantiles y acompañantes terapéuticas, entre otras). En la segunda entrevista, que es individual, se realiza otro test y se ahonda sobre lo que quedó pendiente del primer encuentro. Luego, las seleccionadas ingresan al staff.

¿Cuál es el siguiente paso? El de la capacitación. Todas las chicas deben realizar, de forma obligatoria, cuatro cursos que Mamá Pulpo les brinda de forma gratuita. “La primera que es obligatoria es la primeros auxilios pediátricos. Para nosotros es fundamental que ellas sepan cómo reaccionar ante una emergencia. Luego las capacitamos en estimulación temprana, seguridad e higiene y cuidado y asistencia de niños y bebés. También hemos hecho cursos de psicología infantil, masajes Shantala y expresión corporal, psicomotricidad e introducción a la pedagogía Montessori. La última que hicimos fue manipulación de alimentos, y esa va a ingresar dentro de las obligatorias”.

El servicio contempla una entrevista inicial y un proceso de búsqueda y selección. Muchas veces un encuentro con la familia y la niñera elegida u otra búsqueda si el perfil no les parece adecuado. Si se da comienzo al servicio, se hace un seguimiento vía telefónica o email para los primeros días o semanas, luego una reunión de seguimiento personal y nuevamente seguimientos electrónicos. Además, vía mail mantenemos informadas a las familias sobre de los cambios de categoría, los SAC, cuando hay que abonarlos, las capacitaciones que hacemos, etc. Todo esto es nuestro trabajo”, detalla Cecilia.

Por realizar la búsqueda, selección y seguimiento, Mamá Pulpo cobra una comisión. Además, si bien la relación laboral es entre la niñera y la familia, se estipula el valor hora del servicio –el cual está establecido por el Ministerio de Trabajo, en la categoría de Cuidado y Asistencia de Personas-, se pide que se realicen dos aumentos anuales y se trata de que en menos de 90 días se las ponga en blanco. Finalmente, Mamá Pulpo establece determinadas pautas de trabajo que hacen que el rol de la niñera sea mucho más que simplemente “cuidar chicos”: las chicas del staff no hacen tareas del hogar, salvo que estén relacionadas con el bienestar el niño, y a menos que las familias dejen ver a los chicos un ratito de tele mientras comen o toman la leche, las niñeras tienen prohibido prenderles el televisor, la computadora, la Tablet o el celular: para eso se realizan capacitaciones, para que cuenten con herramientas para entretener y cuidar al niño.

 

De la Fun Page a la pyme.

Del diseño a la crianza responsable. De las formas y los colores para los espacios a la creación de una comunidad que trabaja y fomenta el parto respetado, la maternidad y paternidad consciente, la lactancia materna, el porteo y la crianza respetuosa. Cecilia nos cuenta su paso de profesional del espacio a mujer y mamá emprendedora.

-¿Cómo fue pasar de mamá en busca de compartir experiencias a empresaria con Mamá Pulpo?

-En realidad me cuesta muchísimo verme así.

-Aunque la realidad así lo indica.

Sí, porque además no es solamente tenemos el servicio de niñeras. Ese es uno de los tantos que ofrecemos. Si me tengo que definir, me gusta decir que, por mi afán de buscar cubrir las necesidades que veo, soy emprendedora.

-Encontraste un nicho.

-Con esto sin duda que sí porque acá no estaba. Por ahí podías contactarte con una consultora, pero la consultora una vez que te consiguió la niñera se borró. Listo. Lo mío va más allá. Yo siempre les digo a las chicas, “si ustedes hacen algo que está mal, que a la familia le molesto, atrás estoy yo. Más allá de que la relación laboral no sea mía”. De alguna manera me siento responsable por ellas. Yo las respaldo. De todas maneras me cuesta verme como empresaria.

-Mamá Pulpo y sus servicios es un trabajo full time. ¿Seguís con el Diseño?

-Poco. Me estoy tirando mucho más a eso porque realmente me gusta más lo que hago con Mamá Pulpo. En diseño este año hice algunos asesoramientos pero nada de obra pesada.

-¿Qué expectativas tenés para Mamá Pulpo?

-En el 2016 me hicieron, en un diario, una nota que consistía en un ping pong de preguntas y respuestas. Uno de los ítems era “¿Qué deseo tenés?”. Yo contesté “tener mi espacio propio”. En noviembre del año pasado, sin saberlo, se me dio. Espero que Mamá Pulpo siga creciendo, que se siga divulgando toda la información que damos, no solo los servicios que ofrecemos, para que haya cada vez más madres informadas. Principalmente apunto a eso, a que pueda haber más maternidades y paternidades informadas y consientes, siempre pensando en nuestros hijos. Y por otro lado, si tengo que ponerme más específica, este año abrimos un espacio pedagógico alternativo Montessori. Quisiera que eso tenga un poco más de vuelo.

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