En un mundo globalizados y con exceso de comunicación, ¿cómo impacta la duración de los “Spots” y videos institucionales en nuestros futuros clientes?

A la hora de la preproducción de un spot promocional para empresas hay algo que ha cambiado. Con el correr de los años hemos pasado de realizar Spot de 10 a 15  minutos de duración (a mediados del año 2009), al día de hoy que ya no es recomendable que el spot o video supere el minuto de duración.

Esto se debe a dos razones puntuales. La magnitud vertiginosa de la información que se maneja en las redes, adema de cuestiones técnicas de programación,  hace que desde las mismas plataformas se acote el tiempo de reproducción de los videos y también porque la paciencia y/o el tiempo que se toma una persona para ver un spot es menor.

Esto hace que uno ya se ha “acostumbrado” a que no supere el minuto.  Puesto que con tanta información y dispositivos móviles muchos son consumidos desde puestos de trabajo, o durante los traslados de un lugar a otros en transportes públicos de pasajeros e incluso caminando por la calle. De esta forma nuestra “atención” baja repentinamente porque muchos de los spots son consumidos en un entorno de multitareas y esto replica en una baja de atención ya que no le podemos designar la misma concentración.

A estos motivos se le suma el estrés que ya es parte inherente de nuestras vidas, que se convierte en otro punto fuerte dando la estocada final a lo que queda de nuestra concentración.

¿Que conviene hacer? En la caso de una campaña publicitaria coordinada con un Social Media y Community Manager se recomienda visibilizar “spots” de no más de 50 segundos de duración en las redes (siempre que conciernen a nuestro target) y desde un sitio web propio o canal de youtube, poder hacer una versión extendida del mismo donde sea más explicativa. Puesto que está comprobado que el real interés vence un poco a la ansiedad.

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Hay muchos canales, tutoriales, o podcast que emiten videos de casi media hora y son visualizados o escuchados hasta el final sin importar la edad de los consumidores. Esto significa que uno puede pensar erróneamente que a cierta edad uno no desea visualizar más de 1 minuto cualquiera fuera el tema.  Por ejemplo, cuando uno ve un totorial de como descargar y jugar un juego de interés para chicos menores a 15 años, refleja que estos últimos se toman todo el tiempo que requiera la emisión.

Lo cierto es que si el proceso de comunicación está bien dirigido el interés aparece. El enganche tal vez no deba superar 1 minuto, pero se puede atraer al cliente a una visualización más extensa e incluso a un acercamiento directo con el consumidor o potencial cliente.

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