Las ferias locales nuclean a un vasto sector de la economía que atraviesa un momento complicado a raíz de la pandemia y la imposibilidad de comercializar periódicamente los productos de sus emprendimientos en los circuitos habituales. ENE dialogó con algunas/os de sus integrantes para conocer las estrategias que están utilizando para adaptarse al contexto.  

Mario Marcuzzi y Sergio Rumbo son referentes de Feria Verde y Mercado en tu Barrio. Coinciden en el impacto que ha generado el COVID19. “Indudablemente ha afectado muchísimo las ferias, no se están haciendo”, señala Mario. “Sí se está vendiendo por las redes, hemos armado bolsones de verdura que es lo que más ha salido, con entregas siguiendo el protocolo. Algunas personas han diversificado sus emprendimientos, hay un par de feriantes que están haciendo barbijos muy buenos y están vendiendo bastante, antes hacían muñecos y delantales. Después en Instagram estamos publicitando, macetas, mates, compartimos cualquier otro emprendimiento. La venta ahora pasó a ser por las redes” agrega.

“También la venta de verduras se hace mucho por Whatsap porque ya están armados los grupos de cuando vendíamos los bolsones de verduras, panificados y lácteos. Entre todos nos ayudamos mucho, a la que tiene huevos le mandamos dos o tres clientes, conocemos a familias que necesitan barbijos, pasamos teléfonos”, describen.

“Es pasar direcciones, precios, teléfonos, ofertas. Muchos lazos solidarios para ayudarnos. También hemos provisto verduras para el armado de los bolsones de Desarrollo Humano y Hábitat”.

Ivana Eyheramonho forma parte de un emprendimiento familiar que se llama “Reina Madre”, una  línea de cosmética natural, artesanal y consciente. Participa en Feria de Mujeres Emprendedoras, entre otras. Al consultársele por la incidencia de la pandemia en los ingresos indica: “La verdad, que no estén las ferias para nuestra economía familiar ha sido un cimbronazo muy, muy fuerte. Hemos publicitado por Whatsap y no hemos llegado a cinco ventas, por redes nada. Creo que ha bajado en general el consumo y la gente compra lo imprescindible, entonces hay cosas que no son tan necesarias y esto se ve reflejado en un rubro como el nuestro. Tenemos ciertas dietéticas donde sí se continúan vendiendo nuestros productos pero ha mermado mucho la venta”.

Por su parte, Agustina Suárez es una de las hacedoras de “Decilo con amor”, un emprendimiento donde aprovechan tela -nueva o reciclada-, madera y materiales de bisutería y, la convierten en accesorios: fundas para celulares y anteojos, artículos de decoración u organización -atrapasueños, canastas, organizadores íntimos, materas-, y juegos para niños, por ejemplo caballitos, tatetí y ropa para muñecas Barbie. También suele feriar con Mujeres Emprendedoras. En relación a la caída del calendario de ferias, sostiene: “Al no feriar las ventas obviamente han bajado porque no se puede captar la atención y tentar al cliente como se hace aprovechando la exposición que nos brinda la feria y el espacio abierto. Han bajado bastante, además no todas las personas usan redes sociales”. 

“Lo que hemos hecho fue mirar conferencias online, haciendo cursos, todo lo que nos puede dar herramientas para mejorar lo que son nuestras fotografías, el marketing digital. Estamos apostando a eso, a las tiendas online, como es Buy Buy, como es el Market Place de Facebook, también Instagram, por lo menos hasta que esto pase y podamos volver a feriar, y que las personas puedan ver el producto en vivo, tentarse, tener otra experiencia con el producto” añade.

Mabel San Martín, tiene un emprendimiento que se llama “En el desván”, dedicado a la fabricación de  muñequería. En su caso se suma el hecho de pertenecer al grupo de personas con factores de riesgo. “A mi me influye mucho en mi estado de ánimo, estoy bastante estresada, angustiada, preocupada, todo junto, porque soy una de las personas con factores de riesgo, tengo el cincuenta por ciento de capacidad pulmonar por una enfermedad que tuve hace muchos años que me dejó un asma crónica. Así que desde el día uno estoy aislada. Recién hoy fui a ver al neumonólogo para ver cómo estaban mis pulmones, para hacer una serie de ejercicios y un estudio, está todo bárbaro. Ahora a seguir en casa. Más allá de la situación económica que se ve resentida con la entrada que teníamos con las ferias” refiere.

En relación a estrategias alternativas para la comercialización, dice: “Mucho no puedo hacer con las redes sociales porque al no tener vehículo, la gente necesita que una les envíe. Si bien envié dos o tres muñecos me tuve que hacer cargo del costo del envío porque son clientas que tengo, me decían ¿No lo enviás gratis?, entonces me tuve que poner en el deber de complacerlas porque son clientas de toda la vida, contraté un delivery y se los mandé”.

Por otra parte analiza que “como no es un producto de primera necesidad el que hago, no he podido vender, tampoco he publicado mucho. Si bien hay otras chicas que lo están haciendo, que las felicito. Lo mismo le pasa a mi hija Florencia, que estaba preparando unas clases virtuales, más que nada para entretenernos. Lo económico, la entrada de plata mermó pero estamos llevándolo adelante, hay que afrontarlo. Yo esto ya lo pasé con la gripe A, que estuve todo un invierno. Ahora recién estamos entrando en el otoño. Mi neumonólogo me dijo que yo posiblemente hasta septiembre no pueda volver a salir a la calle. Tengo que mentalizarme, que tengo muchísimos meses por delante para ver cómo me re-organizo y qué es lo que puedo hacer” concluye.

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