Si a pesar de la crisis estás trabajando para crear una empresa, no estás loco; simplemente es que sí sos un emprendedor.

Emprender quiere decir empezar, ponerse en marcha. No tiene relación con el éxito o fracaso de la acción. Un emprendedor es alguien que hace que las ideas simplemente sucedan…

Quizás ocurra que tu familia considere que son tonterías y se opongan a tu proyecto; que tus amigos, en el preciso momento en que te proponés trabajar en tu plan de negocio, en vez de motivarte te detallen las malas perspectivas económicas que se estiman para los próximos años. Escuchar como el gobierno anuncia nuevos impuestos y que las personas que te rodean te pregunten si estás loco…… sin embargo, aun así… la noticia es que siempre hay lugar para una nueva empresa, y que en la peor de las crisis vos podes tener éxito.

Ser emprendedor se suele asociar a tomar riesgos, y esto resulta difícil de afrontar para alguien que necesite una elevada seguridad; pero una de las claves radica en conocer y medir esos riesgos, antes de lanzarse a la pileta.

Aunque resulta imposible montar un emprendimiento y pensar que se puede controlar cada detalle, a menudo se observa como los emprendedores se ven motivados por la pasión y los nuevos retos, y cuando las cosas salen mal se reponen, aprenden de la experiencia y lo vuelven a intentar. Evidentemente, no se trata de que vayas donde te lleven los impulsos, sino que lo mejor que puedes hacer es detectar algunos de los riesgos que podes encontrar por el camino y prepararte para enfrentarlos.

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La crisis económica, sin duda, golpea con más fuerza a los emprendedores y pequeñas empresas que lógicamente cuentan con menos espaldas financieras para hacer frente, por ejemplo, a una caída en la demanda o problemas en la cadena de pagos; pero la contracara y ventaja de esto es que cuentan con capacidad de adaptación y mayor facilidad para adecuarse a los cambios económicos que sus competidores más grandes.

Por lo tanto si ya tenés tu idea, y a pesar del panorama aún considerás que podes llevarla a cabo, te invito a  que sigas con el desarrollo de tu plan de negocio….y recordá que un fallo no significa un fracaso: es una oportunidad para aprender y para aplicar la lección en la próxima ocasión!

Nos despedimos con un ejemplo de perseverancia ante el fracaso. Walt Disney, el personaje al que todos conocemos, en sus inicios como caricaturista fue rechazado por varios periódicos que le decían que no tenía talento, imaginación ni ideas originales. Fue gracias a un trabajo en el que un ministro de una iglesia le encargó una caricatura, por el que surgió la inspiración de crear a Mickey Mouse. Y de allí salto a la fama… Él decía  “La diferencia entre ganar y perder a menudo cosiste en no abandonar”.

 

Lic. Natalia Paries

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