La Asociación Argentina de Counselors reflexiona, desde su mirada, sobre cómo lidiar con esos objetivos que nos planteamos a principio del año y que aún están pendientes o no logramos cumplir. 

Es de esperar que llegados a mitad de año, con la mochila cargada de proyectos realizados, responsabilidades asumidas, tareas ejecutadas, horas y horas de trabajo y quehaceres personales y domésticos, el cuerpo, y más aún la mente, estén pendientes de las vacaciones o del próximo respiro que se pueda tomar.

También es cierto que muchos de nuestros objetivos planteados a principio de año puedan estar todavía pendientes, a punto de salir, o bien que la motivación se haya ido diluyendo y no los hayamos alcanzado. ¿Qué hacer frente a esto? ¿Cómo lidiar con estos objetivos que no logramos cumplir?

Es recomendable tomar conciencia y entrar en contacto con nuestro desgaste físico-mental, reconocer si necesitamos darnos un tiempo para nosotros mismos y hacer un “stop” para recargar energías y retomar esos objetivos. No está mal intentar retomar objetivos a esta altura del año, pero ¿qué tan efectivo vamos a poder ser a la hora de alcanzarlos si no recuperamos esa energía perdida?

Ahora bien, también está la posibilidad de re-plantearnos esos objetivos: ¿sigue siendo eso lo que realmente quiero lograr? ¿Por qué quedaron pendientes esos temas? Una solución sería la de poder focalizarnos en objetivos más pequeños, que acerquen paulatinamente al objetivo que teníamos planeado. Tengamos en cuenta que aún restan varios meses más para seguir intentando…

Es por ello que es aconsejable hacer el esfuerzo de tomar contacto con uno mismo, saber dónde estamos parados, comprender nuestros propios límites y decir “es hora de re-cargar las pilas para lo que viene”.

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