Sin dudas los tandilenses siempre hemos estado a la altura de las circunstancias históricas que nos ha tocado enfrentar. Y por supuesto estoy convencido que volveremos a estarlo ahora, en este momento crítico e inédito que vivimos a causa de esta pandemia que afecta cada rincón de nuestro país y del mundo. 

Siempre he creído, y así lo he demostrado durante cada día del mandato como intendente que el pueblo de Tandil me ha otorgado, que un gobernante debe hablar claro a la ciudadanía, con la verdad, con firmeza, de manera directa y simple, sin especulaciones ni demagogia.

Como pasa en toda la región, en ciudades vecinas, en nuestra provincia y en toda la Argentina, estamos frente a las semanas más duras y definitorias, con una creciente cantidad de casos y de circulación de este virus que llega indefectiblemente a cada rincón del planeta.

Sabíamos que esta pandemia también nos iba a golpear, más tarde o más temprano, y nos preparamos fuertemente para ello trabajando todos juntos, para lo cual contamos con un sistema de salud sólido y con excelencia humana y técnica. También les anticipé que atravesaríamos momentos de mayor apertura, de menos casos, y otros de restricciones y de mayores cuidados, siempre de acuerdo a la evolución de la situación sanitaria.

Estamos ahora en el momento más crítico, ni más ni menos que como pasa en toda la Argentina, y en el que se hace necesario implementar restricciones y extremar los cuidados y las medidas de prevención. Esta es la hora más importante desde que comenzó la pandemia para los tandilenses. Tenemos que frenar la circulación del virus y redoblar el esfuerzo individual y colectivo. Por ello, deberemos tratar de salir de nuestras casas lo menos que se pueda, cuidando especialmente a las personas que tienen factores de riesgo y los que somos mayores de 60 años; continuaremos con las restricciones vigentes, con la prohibición de reuniones sociales y familiares en espacios cerrados y lamentablemente no se podrán ampliar o autorizar nuevas aperturas de actividades, al menos por los próximos días. También, hemos decidido reducir a la mitad la capacidad autorizada hasta el momento para los locales como restaurantes, bares, cafés, cervecerías y otros del rubro gastronómico. Si todos nos comprometemos y nos cuidamos, antes podremos habilitar a rubros que hoy plantean sus legítimas demandas y plantean las dificultades que atraviesan.

Como todos bien lo saben, las condiciones y actividades habilitadas en cada fase del aislamiento son una potestad del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, con el que venimos trabajando coordinadamente y con el que por supuesto he mantenido contactos para continuar evaluando la situación de manera constante. 

De todas las medidas que se puedan adoptar en materia sanitaria, la más importante y efectiva es la responsabilidad y el cuidado de cada ciudadano, de cada familia. A esta altura, después de meses de insistencia, cada uno de nosotros tiene que saber e interiorizar que hay que usar sí o sí el barbijo cada vez que salimos a la calle, que hay que mantener la distancia de 2 metros con otra persona, que no debemos juntarnos en espacios cerrados, que hay que lavarse las manos con frecuencia, que no se puede compartir el mate. No hay soluciones milagrosas o que un gobernante de cualquier nivel pueda inventar para protegernos del virus. Cada uno de nosotros es responsable y protagonista. Las acciones individuales de prevención hacen al beneficio y cuidado de toda la comunidad.

Entiendo y comprendo la situación de muchos sectores económicos y sociales, conozco sus sacrificios cotidianos. Sé de las penurias de sectores como los del deporte, la cultura, la educación, el turismo, de los eventos y del entretenimiento. No tomamos decisiones para perjudicar a nadie. He estado al lado de los representantes de distintos rubros y actividades, he gestionado y reclamado por ellos ante las autoridades superiores cuando la situación sanitaria lo permitía. Pero también tengo la convicción y la firmeza necesaria para explicarles, como lo expresamos con claridad en cada oportunidad, que cuando cambiara la situación deberíamos reducir la circulación y extremar los cuidados. Y es ahora cuando debemos hacerlo, llegó el momento, porque de lo contrario podríamos encontrarnos en una coyuntura más grave y tener que cerrar muchas de las actividades que se lograron reabrir.

Durante meses los tandilenses estuvimos en un contexto de mayores aperturas y libertades. Y siempre repetimos que eso podía cambiar porque no hay barreras que frenen al virus y no hay soluciones hasta el momento para la pandemia. Debemos saber que hemos trabajado muy bien todos, la inmensa mayoría de los tandilenses.  Valoremos el trabajo, la responsabilidad y el esfuerzo de cada sector, de todas las instituciones, de todas las fuerzas políticas, de cada familia. Por ello los vuelvo a convocar a todos a continuar unido. No hay margen para disputas o confrontaciones de sectores. De la crisis sanitaria y económica de la pandemia saldremos si seguimos juntos, con todos, sin dejar a nadie en el camino. 

 Para enfrentar las situaciones difíciles hay que poder mirarlas cara a cara y reconocerlas con claridad. Deberemos convivir con esta pandemia en los próximos meses, hasta que la vacuna sea finalmente una realidad. No podemos vivir encerrados, no podemos tener miedo o pánico, pero claramente no podremos dejar de cuidarnos y deberemos continuar cumpliendo a rajatabla las medidas de prevención que ya todos conocen. En este proceso que nos espera, tendremos momentos mejores y otros peores. Debemos saberlo, debemos afrontarlo. Debemos prepararnos con todo el sacrificio que eso implica.

No bajemos los brazos. No nos descuidemos. Todavía estamos en plena batalla. Si cada uno de nosotros se cuida y cumple con las medidas, superaremos más rápido este momento. Sigamos juntos, con fuerza. Tandil, no tengo ninguna duda, saldrá adelante.

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