El boom de la elaboración de cerveza artesanal y su diferencia con la cerveza industrial. Enfoque de Negocios dialogó con la Asociación que nuclea a los productores locales.

El fenómeno de la cerveza artesanal llegó para quedarse y hoy su producción abarca a una industria pujante que crece a ritmo agigantado. En este contexto, los productores de nuestra ciudad se están asociando con el objetivo de fortalecer y potenciar el sector. A nivel nacional, el segmento que ocupa el mercado de la cerveza artesanal es un 2%, sin embargo su crecimiento productivo registra un ascenso constante.

A diferencia de la cerveza industrial, la artesanal no utiliza conservantes ni aditivos químicos, que si son empleados por las grandes cerveceras industriales para acelerar los procesos y reducir los costos. La historia señala que las primeras cervezas artesanales fueron producidas en algunas regiones del sur argentino como el Bolsón. En la Provincia de Buenos Aires, se reconoce a la ciudad de Santa Clara del Mar como la pionera en este tipo de producción. Hoy por hoy abundan las cervecerías y bares que venden la opción artesanal de esta bebida y cada vez son más las personas que se animan a elaborarla por su propia cuenta, ya sea por hobby o con intención de apostar a este atractivo mercado.

En Tandil, los fabricantes de cerveza artesanal se agruparon con la intención de englobar a todos los productores de la ciudad. Actualmente, la Asociación está en formación y la integran doce cervecerías, algunas ya instaladas y en funcionamiento y otras en proceso de habilitación. Entre las doce producen actualmente 63.000 litros mensuales, valor que piensan duplicar de acá a seis meses. Tandilia y Quarryman encabezan la producción, con 20.000 litros, y le siguen cerveza Paraíso, Dos Hermanos y Poison, todas con habilitación municipal.  También participan pequeños productores que elaboran entre 200 y 2 mil litros mensuales.

La Asociación, que cuenta con el apoyo del Municipio, la Universidad y el INTI, persigue los siguientes objetivos: la ética y calidad como estandarte, la representatividad del sector, la potenciación de la cadena productiva y de la comercialización y la promoción de la cultura cervecera. Dentro de los desafíos que los Cerveceros Artesanales de Tandil se plantean a mediano plazo, esta conseguir la categoría de cerveza artesanal con denominación geográfica, crear un parque cervecero, hacer al menos dos festivales anuales en la ciudad y lograr que los pequeños fabricantes se puedan regularizar con el fin de obtener beneficios a la hora de invertir.

Además, la Asociación participó activamente de la confección de una Ley de fomento a la cerveza artesanal que ya fue enviada al Senado Bonaerense. La Normativa fue impulsada por la Asociación de Cocina Regional Argentina (Acra) y según confirmó su Presidente, Cristian Ponce de León, “ya hay más de 2.200 productores jurídicamente establecidos en el territorio bonaerense”. Enfoque dialogó con productores locales quienes señalaron que los beneficios vendrán con la reglamentación de la ley, que prevé ventajas en la financiación considerando que es una industria pujante y generadora de empleo en la Provincia. Cabe destacar que un productor de este sector destina a impuestos un 8,7% sobre la venta bruta, a lo que se añade la carga del IVA e ingresos brutos.

La llegada de la cerveza artesanal compite directamente con las cervezas industriales, con algunos vinos y con los aperitivos. Esto hay que entenderlo, no como una moda sino como un cambio de mentalidad en el consumidor, que busca productos de calidad, frescos, sin agregados químicos, elaborados por productores responsables y mejor si son de la misma comunidad”, destacó Juan Mariano Di Savino, Bioquímico y Productor local.

En Tandil, la pionera fue la cerveza Sierras Doradas y luego llegó Quarryman que, en 2002, inauguró su producción con 300 litros mensuales. En el universo cervecero nacional, la ciudad todavía se encuentra un poco rezagada, pero su crecimiento tiene una velocidad interesante que hace suponer que en un par de años estaremos a la altura de otras ciudades importantes a nivel cervecero.

Nota publicada en 2017

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