Por placer, por motivación de conocer o por búsqueda de oportunidades diferentes en temas económicos y aspectos de vida, muchos jóvenes deciden viajar en busca de nuevos horizontes. Enfoque se comunicó con dos hermanos que hace casi un año decidieron irse a vivir a Dinamarca.

Fabricio (26) y Renzo Campetelli (21), son dos hermanos oriundos de Cachari, un pueblo de 2700 habitantes perteneciente al partido de Azul. Antes de emprender su viaje vivieron en Tandil unos años. Fabricio con trabajo de administrativo y Marketing Digital freelance y Renzo empleado de comercio y chef.

“La idea de viajar siempre estuvo en nuestra cabeza, desde chicos estudiamos inglés e iniciamos los trámites para contar con la ciudadanía italiana, con la idea de viajar y conocer el mundo. Justo se dieron las cosas para viajar juntos y finalmente nos animamos a dar el paso” cuenta Renzo.

Se decidieron por Dinamarca porque tenían un amigo en ese país. También cada vez que buscaban información de diferentes piases, Dinamarca siempre terminaba siendo la mejor opción. De los países europeos con los ciudadanos mas cálidos y solidarios. Incluso esta catalogado como uno de los piases con la mejor calidad de vida del mundo.

Con respecto a la búsqueda laboral, nos cuentan que les fue muy fácil, sabían que había buenas oportunidades pero no esperaban que sea tan rápido. Es así que llegaron y primero estuvieron  unas semanas paseando y conociendo. “Solo bastó entregar un par de Curriculums por Internet y recibimos respuesta en menos de una semana” .Incluso antes de viajar ya tenían ofertas laborales avocadas a lo administrativo, aunque después decidieron optar por otras oferta con mas beneficios como departamento, comida y sobre todo algo que les gustase a ambos: es así que eligieron su verdadera profesión y pasión, la cocina. Comenzaron cubriendo francos y hoy, ocho meses después, hacen horario completo y están a cargo de la carta y las compras.

Con respecto al mercado laboral, Fabricio nos cuenta “es muy dinámico, hay mucha demanda de todo tipo de trabajos, los mas comunes para los recién llegados son los relacionados a la logística en depósitos de diferentes empresas. También hay muchos concernientes al turismo”. Renzo agrega: “La realidad es que hay ofertas de las mas variadas. Si bien el idioma es un poco condicionante al principio, mientras mas fluido se desenvuelva uno,  hay mas posibilidad de conseguir trabajos en otros rubros”.

Dinamarca como país esta lleno de inmigrantes, hay un boom de argentinos por un acuerdo entre gobiernos que permite a los argentinos trabajar y vacacionar en el país. Igualmente por la calidad de vida es un destino elegido por miles de inmigrantes sumado a muchísimos refugiados de países en guerra. “Se podría decir que es un país multicultural, sus ciudades son cada vez mas cosmopolitas. Personalmente, nosotros trabajamos con africanos, búlgaros, turcos, daneses  y neozelandeses. Imaginate la variedad de idiomas y costumbres”.

El idioma oficial que se habla es el danes. Es muy complicado aprenderlo. “Te diría casi imposible de entender aunque de a poco vamos aprendiendo un poquito, también casi todos en Dinamarca hablan inglés y no tienen drama de hablarlo. Son muy abiertos en ese sentido así que nos manejamos con eso y el translator de Google”, ríe Fabricio.

“Dinamarca se dice que es uno de los países mas felices del mundo y la verdad no mentían, la calidad de vida es excelente. En lo laboral la competitividad de los salarios son de los mas altos de la Unión Europea, la sociedad danesa en general supe abierta e interesada en ayudar, nada que ver a lo que imaginábamos y teníamos el pre concepto de fríos y apáticos. El país, en cuanto a servicios, es muy parecido a la Argentina, la salud y educación son gratuitas y cuenta con infinidad de servicios gratuitos. La inseguridad es casi nula. Lo económico es muy estable y seguro Por contarte una anécdota sobre la economía, hace poco nos llamo el dueño del departamento que alquilamos estaba preocupado por que nos tenia que aumentar un 1% el alquiler”. 

“Como primer experiencia en un país extranjero es excelente, te enriquece conocer gente nueva, nuevas costumbres, encontrarte con realidades distintas y extrañas, lo malo es lo que se extraña a los familiares y amigos. Por supuesto el típico asado, mates y juntadas. Si tuviéramos que agregar algún consejo seria que el que esta en la duda que se anime sin miedo, que hay infinidad de posibilidades, mas ahora con la cantidad de visas y acuerdos de trabajo que hay” cierra Fabricio.

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