Fuente: www.pyme-on-line.com.ar

Reproducimos este excelente artículo publicado por la consultora Pyme On Line. En el mismo se intentará brindar algunos tips como para poder eludir la escalada inflacionaria y la incidencia del dólar en los costos de nuestros productos y/o servicios, sabiendo de antemano que no lo vamos a poder evitar pero por lo menos, intentar escaparle aunque sea por un rato que, cuanto más largo sea, mejor.

Es muy doloroso para nuestra Pyme, ver como las medianas y grandes empresas, nos emiten notas de débito por actualización del tipo de cambio, aun en los casos de pagos con cheques de 48 horas de acreditación.

Todos sabemos que para una PyMe es muy difícil trasladar al precio, ya no el 100% del incremento de costos, sino porcentajes a veces, hasta bastante menores a ese. Y todos sabemos que el más perjudicado, siempre, es el Consumidor Final, quien es el que finalmente termina pagando por nuestro producto o servicio. ¿Qué hacemos, cómo actuamos, cuando nos encontramos con un proveedor que nos pide un 30% o 40% de aumento en su precio? ¿La única decisión a tomar es no comprarle?

Intentaremos brindar algunos tips al respecto:

1.- Lo que tenemos que tener en claro, es que lo primero que tenemos que hacer es planificar estratégicamente.

Que el árbol no nos tape el bosque. Todas las áreas de la Empresa, todos los colaboradores, deben trabajar en el armado de los presupuestos. Planteemos a la hora de planificar, siempre como mínimo tres (3) alternativas base:

a.- Optimista

b.- Pesimista

c.- Neutra.

Con un mix en ellas, de variación de precios, de volumen y de ambas variables para tener a la vista la mayor cantidad de alternativas posibles.

2.- Realizada la planificación de compras, tenemos que negociar con nuestros proveedores, la provisión de sus productos o servicios, como mínimo, por un semestre, y de ser posible, un año.

Con precio y plazo predefinido de antemano. Y ante el salto desmesurado del precio de una variable externa (como puede ser el caso de las divisas) tener un método de actualización predefinido por ambas partes, atento a que le aseguramos las compras, y su respectivo pago, por 6 meses o un año, y no movernos de él.

Esto tiene que quedar plasmado por escrito, en un Contrato Comercial.

3.- Analizar la posibilidad de estockearse en productos no perecederos, anticipando las compras, teniendo siempre en cuenta un stock mínimo de referencia incrementado.

Es claro que en productos perecederos esto es casi imposible de lograr, con la excepción de algunos pocos productos, como ser ciertas frutas o verduras que se puedan salvaguardar en cámaras de frío preparadas a tal fin, pero en otros casos, como ser las usinas lácteas, solo podrán estoquearse en quesos semiduros y duros, pero no así de la leche, que no puede estar más de 24 horas en los tanques de almacenamiento.

4.- Trabajar con la estructura de costos de nuestros productos o servicios.

Analizando uno por uno los ítems de los costos; trabajar para bajarlos, y, de ser necesario, cambiar de proveedor. Siempre tenemos que tener conocimientos de proveedores alternativos de productos con la misma calidad del proveedor actual.

Todos los costos y gastos, ya sea en forma directa o indirecta, por la compra de determinados productos o determinados insumos (como el combustible, el gas, o la electricidad por ejemplo) se ven afectados por el aumento del dólar.

5.- Mejorar y modificar los procesos de la Empresa, no solo los productivos, sino también los comerciales y los administrativos, para lograr bajar los costos de estas áreas.

Seamos creativos, innovadores. Veamos qué hay de nuevo en el mercado, que es lo que nos puede ayudar a bajar los costos de estructura, por ejemplo. Debemos ser creativos, y adaptarnos a la nueva situación de mercado.

6.- Copiar a las Empresas que tienen posición dominante.

Es muy común ver como productos líquidos de limpieza de este tipo de empresas, que antes venían en envases de un litro, después fueron de 900 cc, y ahora los hay de 800 CC. No es lo mejor, sobre todo a nivel imagen institucional, pero a veces es necesario hacerlo.

7.- Analizar ser importadores directos, lo que implica saltearnos un paso en la cadena de comercialización, y por ende la disminución de costos.

8.- Intentar acortar el plazo de pagos a proveedores; pero somos conscientes que no siempre se puede, y ni hablar cuando la cadena de pagos se está cortando cada vez en forma más acelerada, pero si podemos, hagámoslo, así obtenemos menores tasas de financiación.

9.- Priorizar compras y gastos. Planifiquemos.

No actuemos como bomberos. Si salimos a la búsqueda desesperada de productos faltantes, no lograremos buenos precios ni buenos plazos de pago.

10.- Salir a la búsqueda de nuevos mercados.

Nuevos mercados que acepten mayores precios. Hemos notado, y entiendo que todos lo notamos, que ha bajado el ticket promedio de venta, sobre todo en los comercios a la calle, y también en los Centros Comerciales a Cielo Abierto y en las grande superficies, donde casi todos los rubros han tenido una merma muy significativa.

Hay rubros como los locales textiles, o gastronómicos, que han bajado mucho la facturación promedio por cliente, o por comensal.

Ante el achicamiento de los mercados, de la torta que conforma ese mercado, no queda otro remedio que salir a la búsqueda de nuevos Clientes, a los cuales no los afecte tanto el incremento de precios.

Somos conscientes que un sector del mercado actual en el que nos desarrollamos, puede absorber parte de ese incremento de precios, pero debemos saber hasta dónde pueden soportar, y por ello, debemos bucear hacia la búsqueda de nuevas alternativas a las cuales llegar.

De estos 10 tips que hemos enunciado (entendemos que hay bastantes más), unos serán más fáciles de implementar que otros.

Como tarea para el hogar, le proponemos que Ud. y su equipo de colaboradores, se siente con papel y lápiz, o similar, para describir otras alternativas que lo lleve a la reducción de costos y por ende, a maximizar resultados.