ENE visitó la delegación local de la institución provincial y charló con Alcides Fortunato, el abogado a cargo. Cómo funciona este nuevo espacio, en qué se diferencia de Defensa del Consumidor y cuáles fueron las quejas más frecuentes de los tandilenses durante este tiempo.

Más de 300 reclamos recibió la delegación de Tandil de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires desde el día de su inauguración, el 15 de agosto de 2017. Así lo aseguró el delegado local de la institución, el doctor Alcides Fortunato, en una charla con ENE. Entre las quejas más frecuentes se encuentran aquellas relacionadas a las multas de tránsito, con el servicio y las facturas de gas, con las prestadoras de salud y con temas impositivos y tributarios. También se atendieron reclamos por baches en las calles, problemas con los servicios públicos de transporte, faltas de turno en el Hospital Municipal o árboles caídos en la vía pública y se derivaron a la Defensoría reclamos por discriminación o diversidad de género. En diálogo con ENE, Fortunato explicó qué es la Defensoría, cómo funciona, en qué se diferencia de Defensa del Consumidor y cuáles son los temas en los que tiene competencia.

La Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires es una institución que asesora y acompaña al ciudadano bonaerense cuando sus derechos son vulnerados. “Es un órgano que tiene su origen en la cultura nórdica, donde ya hace casi 100 años, con la practicidad que los caracteriza, los suecos y los noruegos advirtieron la indefensión que el ciudadano de a pie tiene frente a la estructura burocrática del Estado”, explica Fortunato, quien además es profesor de Derecho Constitucional en la Facultad de Ciencias Económicas de la Unicén. “El Estado, como ente general, debe satisfacer las necesidades públicas. A veces, sin querer o queriendo, el individuo de a pie queda aplastado. Por eso se creó un funcionario que fuera el vocero y a su vez estuviera dotado de herramientas para corregir este tipo de violentamientos, valga el neologismo. Por eso muchos conocen esta figura como Ombudsman, porque toma la palabra sueca”, agrega.

En Argentina, esta figura comenzó a tener vigencia en el plano nacional a principio de los años 90. “En la provincia de Buenos Aires, cuando se reforma la constitución, se crea esta figura. Se trata de un ente no gubernamental porque no pertenece a ningún área de gobierno, y que además está dotado de autarquía. ¿Qué significa eso? que se maneja por sí mismo en cuanto al margen de acción y de financiamiento que tiene, aunque la designación de la figura del Defensor la realicen los representantes del pueblo en la Legislatura a través de una mayoría agravada”.

Quien hoy ostenta el cargo de Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires es Guido Lorenzino. Se trata de un cargo unipersonal. “Dada la amplitud territorial de la provincia, en Buenos Aires se crearon delegaciones, que son como ventanillas en donde el habitante, como le denominamos técnicamente, se puede acercar para no tener a veces que viajar hasta La Plata o que busca inmediatez, una relación cara a cara”, dice Fortunato, aunque menciona herramientas como la web o el 0800 que hoy sortean las barreras espaciales. En Tandil, la delegación local se abrió recién en agosto del año pasado. “Y nos tocó a nosotros –dice Fortunato en relación a su persona y al equipo que trabaja en Tandil– hacernos cargo de la delegación”.

Si bien el hecho de funcionar como una delegación acota el margen de acción -los reclamos se toman en la ciudad pero se derivan a La Plata-, en la práctica Fortunato y su equipo lograron ampliar su ayuda al tandilense. “La Defensoría tiene básicamente dos maneras de enfocar los problemas que presenta el habitante. Uno es el mero asesoramiento, que es el que más sucede. Viene la persona con su inquietud y se le ofrece orientación aunque desde la delegación no tengamos la competencia para intervenir en su problema. Luego tenemos las consultas que luego se convierten en quejas. A la fecha contamos con alrededor de 300. Son las que se refieren a los temas en los que tenemos competencia, se cargan en el sistema y si la queja además tiene documentación respaldatoria se abre un expediente. Todo esto se deriva a La Plata y se trabaja para arribar a una solución”.

¿En qué temas tiene competencia la Defensoría del Pueblo? “Tenemos competencia en todo aquello en que el Estado está presente siempre y cuando en esa relación Estado-habitante haya un derecho conculcado, es decir, violentado. También abarca los derechos de las prestaciones que el Estado deriva en tercero, como son servicios públicos concesionados”, señala Fortunato. En ese punto, además, es donde se diferencia de otro organismo al cual la ciudadanía suele acudir en busca de soluciones: Defensa del Consumidor. “Con la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) nos diferenciamos en varias cosas. En primer lugar ellos se enfocan en las relaciones de consumo de bienes o de servicios. Intervienen donde hay una dificultad. Inclusive tienen posibilidad de citar y sancionar. Esas facultades legales nosotros no las tenemos”, aclara el abogado. Además, especifica que el nivel de competencia de la Defensoría se limita a la propia jurisdicción y señala que con la apertura de la Defensoría Judicial Multifuero justo al lado de la Defensoría muchos trámites que antes se manejaban en Azul hoy se resuelven con mayor celeridad.

Dentro de los servicios públicos en los que la Defensoría tiene competencia se encuentran los que están concesionados por el estado: luz, gas, agua corriente, cloacas, ABL, transporte urbano, transporte interurbano dentro de la provincia. Además, el ente ofrece ayuda ante la mala atención en hospitales públicos, si no se cumple el derecho a estudiar, si la policía realiza una detención sin causa justificada, si el ciudadano es discriminado, si un adulto mayor no recibe el trato adecuado, si no se cumplen los derechos de los discapacitados, si los servicios públicos son malos y caros, si no se cumplen los derechos del consumidor y si no se respetan las identidades sexuales.

Dejá tu comentario