Sergio Vedovelli, dueño de Cocina Soho, su Food Track -“El Chiringuito”- y parte de la organización del paseo gastronómico que en 2017 se sumó a las propuestas recreativas tandilenses, charló con Enfoque de Negocios sobre el año que pasó y las expectativas para el 2018.

El 2017 fue para Sergio Vedovelli, dueño de Cocina Soho y su Food Track “El Chiringuito” y parte de la organización del Paseo Food Track Tandil, un muy buen año: pasó de un pequeño local de delivery a un restaurante que ofrece cocina variada y original tanto al mediodía como a la noche, inauguró “El Chiringuito”, su propio Food Track, y fue parte de la organización de los distintos eventos que el grupo de Tailers Gastronómicos de la ciudad realizó. Además, junto a otros colegas, motorizó la creación de la ordenanza para el funcionamiento y regulación de estos carros, aprobada a mediados del año pasado. En diálogo con ENE, explicó cómo afrontó los obstáculos durante el 2017 y qué expectativas tiene para este año que comienza.

 

Un balance beneficioso.

Los fuertes aumentos que marcaron el 2017, como la luz, el gas y el combustible, impactaron en el sector gastronómico. Sin embargo, Sergio decidió apostar por su crecimiento: pasó de un local de delivery a un salón con mesas ubicado en Maipú 667 que sirve almuerzo y cena y compró un Food Track. Pasó, además, de no tener ningún empleado a contratar a seis personas, todos en regla. La clave para crecer a pesar de las subas fue mantener un producto con una excelente relación costo beneficio y haberse diversificado.

Todo lo que hicimos fue para bien porque por ejemplo cuando hubo mesetas en el local, cuando no trabajábamos mucho, teníamos feria de Food Track, y eso nos daba un despegue, un colchón…”, explica el Chef. “Antes, cuando tenía el local en la calle 25 de Mayo, los fines de semana largo todos mis clientes se iban, entonces no laburaba nada. Ahora, como tengo el Food Track, casi siempre cuando hay fines de semana largos tenemos feria, entonces compenso la falta de gente que va a comer al local con el Food Track”, detalla. Con respecto a la competencia, si bien abrieron muchos locales de comida, Cocina Soho pudo mantener su clientela: “El secreto es actualizarse. Todos los días estamos probando algo nuevo”, confiesa. En relación al turismo, Cocina Soho no es un restaurante que suela trabajar con visitantes. “Quizá en un futuro arme folletos y hable con los cabañeros”, dice.

 

Por más Ferias de Food Truck.

Otro aspecto positivo del 2017 para Vedovelli y todos los dueños y trabajadores de los Food Trucks fue la generación y aprobación de la ordenanza para el funcionamiento y la regulación de los carros gastronómicos, una gestión que arrancó desde los propios empresarios y que tuvo una resolución exitosa. “La primera feria grade que hicimos, que fue privada, fue a fines del 2016. Luego de ese evento empezamos a juntarnos para trabajar con el Municipio con normativas locales. Y hoy somos la cuarta ciudad de la Argentina que tiene la normativa: Buenos Aires, La Plata, Rosario y Tandil”, explica Sergio. “A la ordenanza la fuimos trabajado en conjunto con los políticos y concejales, con los que tenían que aprobar la ley. Teníamos reuniones porque nosotros teníamos un Food Track pero el Municipio no sabía lo que era. A Lunghi le gustó la idea, y Alejandro Ruffa nos dio una mano bárbara con las habilitaciones. La gente de turismo, con Bonadeo, estuvo mucho en reuniones, como también la gente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes… Tuvimos muchas reuniones conjunta en donde discutimos ideas, porque no salió porque sí”, completa.

Según cuenta Sergio, con la habilitación se buscó el mejor marco para el desarrollo de la actividad y las reglamentaciones se hicieron estrictas, para evitar cualquier inconveniente. “Nosotros con el Food Track tenemos que presentar varios seguros: el del auto que lleva al Food Track en el caso que sea de tiro, el del auto en el caso que sea motorizado, el del tráiler, seguro de responsabilidad civil alrededor del trailer. Además, los chicos tienen que estar todos con sus altas de Afip, tienen ART y el evento en sí también está asegurado”. Además, los carros gastronómicos deben tener posnet, y cada uno paga durante todo el año, se realice un evento o no, la tasa municipal.

De forma paralela a la habilitación, los dueños de los carros gastronómicos también se agruparon de manera legal. Para poder generar un estatuto y conformar una Asociación, los Foodtrackeros se asociaron con la Cámara Empresaria. “Ellos nos facilitaron los contadores, abogados, la escribanía, todo para generar todo de cero. Hoy, a cualquiera que quiera poner un Food Track le va a ser relativamente más fácil porque ya el camino está allanado”.

 

Lo que viene.

El 2018 va a ser un año con mucha más actividad para los carros gastronómicos en Tandil. “El Consejo Deliberante aprobó el calendario 2018 para lo que es la Feria Food Tracks y este año vamos a tener todos los meses”, cuenta Sergio, y se entusiasma: “Ahora, cada vez que hacemos una feria, tenemos una muy buena respuesta”. Además, la Asociación está trabajando en una alianza con el Municipio para sumarse a los eventos culturales del año. “El año pasado hubo una prueba piloto en el Roca Rock. Lo mudaron al Paseo de los Españoles, donde nosotros hacemos la feria todos los meses. Instalaron el escenario, pusieron un montón de cosas, y explotó. Entonces este año nos aprobaron un calendario mucho más extenso con lugares nuevos que antes no teníamos”, completa el chef.

En cuanto al restaurante, Sergio espera que los aumentos no impacten en su negocio, apuesta al equilibrio entre el local y el Food Track y se plantea el desafío de trabajar siempre para ofrecer lo mejor y seguir adelante. El año pasado fue muy raro porque hubo muchos aumentos. Pero evidentemente, por más de que hubo trabas, no afectó tanto en la parte gastronómica: el que viene a consumir sigue viniendo. Mientras nosotros tengamos un precio competitivo la gente va a seguir viniendo. Mientras pongamos la espalda a ciertos costos y no los traslademos al precio del producto final, creo que vamos a andar bien. Mientras tengamos feria y tengamos el local, entre las dos cosas sumamos y vamos para adelante Nosotros crecimos mucho este año. El desafío ahora es mantenerse”.

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