A finales de septiembre de este año, el Gobierno Nacional suscribió un acuerdo en el cual se comprometió a reservar un 10 por ciento de las casas construidas mediante planes estatales para construcciones en madera. La normativa dio impulso nacional a iniciativas regionales que ya existían, como las de las provincias del litoral, Neuquén o Tierra del Fuego. Enfoque de Negocios se acercó a la recientemente creada Mesa Local de Construcción en Madera para conocer la realidad del sector y las ventajas y desventajas de este método.

La Mesa Local de Construcción en Madera reúne cuatro empresas (Impresell, Tu Casa en Madera, Quo y Viviendas Habitar) con la Subsecretaría de Desarrollo ForestoIndustrial del Ministerio de Agroindustria de la Nación. Fue creada hace un par de meses, con el objetivo de “promover la construcción en madera en la ciudad”, considerándolo como un sistema “superador”. Así lo describe en diálogo con Enfoque Federico Sangalli, socio en Tu Casa de Madera: “la mesa se conforma a partir de la pregunta: ¿cómo hacemos para que la construcción con madera tenga impulso en Tandil y la gente conozca de esto?”.

Este planteo surge al realizar un repaso por las ventajas del uso de este material en viviendas. Está comprobado que la construcción en madera es más rápida, más limpia y permite mantener al constructor dentro de los presupuestos iniciales (en contraste con el sistema tradicional donde los costos suelen dispararse y las obras dilatarse), entre otras ventajas específicas del día a día. Además, este tipo de desarrollos pueden considerarse como el “único método de construcción 100 por ciento sustentable”, como nos explica Juan Arrizabalaga, de Viviendas Habitar. En este sentido, afirma que “la construcción en madera es una industria que de principio a fin es sustentable, incluso los materiales utilizados provienen de bosques cultivados; la foresto-industria es una gran cadena de desarrollo que permite industrializarse sin dejar de ser sustentable”.

Pero, para desarrollar esta industria como se comienza a plantear en los diferentes niveles políticos, es necesario ampliar el mercado. Desde la mesa, dice Arrizabalaga, “creemos que, en Tandil, por sus características de clima, por su perfil turístico, por las posibilidades de ser una solución habitacional, es una herramienta que viene a brindar una posibilidad“. Diego Domínguez Daguer, del Ministerio de Agroindustria, indica que en la ciudad “hay un mercado, una demanda latente”. Las dificultades para desarrollarlo sin embargo residen especialmente en que los créditos hipotecarios de los bancos no suelen aprobarse para construcciones de este tipo (se habilita un porcentaje muy bajo de requerimientos) o se les exigen certificaciones especiales (como el Certificado de Aptitud Técnica), que a proyectos de construcción en húmedo no se les pide. “Esto es una desigualdad” explica Sangalli, “creemos que si no existiesen estas trabas la demanda de construcción en madera sería mucho mayor”. Trabas que constituyen uno de los objetivos de lucha de la Mesa, y que se atribuyen en general a desconocimiento del sector bancario por cuestiones culturales, ya que “el 90% de los materiales de la construcción en madera son industrializados bajo normas IRAM”, aclaran desde la Mesa.

En Tandil en este momento no se adjudican préstamos hipotecarios para construir casas en madera, porque el 99 por ciento de las casas que se hacen son en construcción húmeda, por lo que la madera pierde interés para los bancos” detalla Arrizabalaga. Aunque, agrega Sangalli, “recientemente se comprometieron a financiar esta construcción, como pasa por ejemplo en Tierra del Fuego donde es un método más”. Nivelar estas regulaciones municipales para los distintos tipos de construcción es otro de los propósitos de la Mesa, como explica Domínguez Daguer; en este sentido la conformación del espacio intenta “generar una sinergia que nos permita alcanzar los objetivos comunes” para el crecimiento del sistema en la ciudad.

En cuanto a las dificultades por cuestiones culturales, esto también se ve en la población, que muchas veces confunde la construcción en madera con sistemas prefabricados de baja calidad, o que desconfía de este método con argumentos rebatibles, como la mayor predisposición a incendios o presuntas dificultades en la futura vivienda con alimañas e insectos. No obstante, es un hecho que la construcción con madera es característica principalmente de países con un alto grado de desarrollo arquitectónico (Estados Unidos, Suecia, Inglaterra) que no abandonaron nunca el método. En Argentina, los últimos cuatro años desde los gobiernos nacionales se ha esforzado por promoverla tras mucho tiempo de dejadez en la materia y, según la Mesa local de Construcción en Madera, las señales son positivas.

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