ENE entrevistó a Eduardo y a Franco Michelini, dueños y productores de Paraíso Cerveza Artesanal, un proyecto que nació hace dos años y que hoy en una realidad. Cuatro estilos, productos y sabores pensados, cuidados y elaborados por una familia tandilense.

Hace poco más de seis meses, concretamente un tres de abril, Paraíso inauguraba su primera cocción en las instalaciones de la fábrica ubicada en Falucho y Piedrabuena. Sin embargo, los motores de esta cervecería familiar habían comenzado a calentarse tiempo antes y hacía el final del año 2015, cuando Los Michelini decidieron volcarse a la producción cervecera. Eduardo, dedicado desde hace 25 años a la industria quesera, aportó al proyecto un bagaje técnico significativo respecto a la producción de fábrica. Por su parte, su hijo mayor Franco fue el principal encargado de estudiar e investigar sobre la elaboración de cerveza.

Actualmente, Paraíso produce por mes 2.500 litros de cerveza que implican una cocción por semana y, con sus cuatro estilos, provee a cuatro bares de la ciudad: Chacabuco, L’Avenir, Beerhouse y Harriz y a Viejas Chapas, de Rauch. Podría decirse que el principal motor de este proyecto fue la iniciativa familiar de compartir un emprendimiento propio en el que hoy participan activamente todos los miembros de la familia. “A fines del 2015 nos embalamos para hacer la fábrica. Al principio la queríamos hacer en nuestra casa, en el Paraíso (por eso el nombre), pero se nos complicó el tema de la habilitación ya que es una zona residencial y ahí medio que se nos desinfló un poco el proyecto. Luego, cuando empezamos a buscar galpones, enseguida encontramos este, donde tuvimos que instalar todo de cero porque no había ni gas” explicó Eduardo.

Los equipos fueron diseñados a pedido y de forma exclusiva para Paraíso. “Nosotros explicamos cómo queríamos que fueran los equipos, las cuestiones técnicas y las de limpieza que también son muy importantes” señaló Eduardo y agregó: “La formación que tenemos es de no solamente hacer un producto de calidad, desde el punto de vista organoléptico, sino también desde el punto de vista higiénico-sanitario porque en definitiva es un producto alimenticio”.

Dentro del boom que registra la producción artesanal de cerveza en nuestro país, la calidad es la bandera que distingue y premia a las mejores elaboraciones. Cabe destacar que en Argentina, el consumo de cerveza es de 42 litros per cápita, de los cuales el 2% corresponde a la elaboración artesanal y se espera que de acá a tres años esta última cifra aumente casi el doble.

Paraíso, que integra la Cámara de Cerveceros de Tandil, estará presente junto a sus estilos de cerveza durante la segunda edición de la OktoberFest a realizarse en nuestra ciudad el fin de semana del 14, 15 y 16 de octubre en la Isla del Lago del Centro Náutico del Fuerte.

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