El mercado gastronómico de la ciudad crece en cantidad y en diversidad de opciones. Para quienes buscan alternativas de sabores a las comidas tradicionales, hoy en día aparecen nuevas propuestas que complementan la oferta y cubren un nuevo espectro de gustos. Enfoque de Negocios dialogó con dos referentes de la cocina oriental, Oma Sushi y KiWok, para conocer más acerca de esta tendencia y recomendarte algo distinto para este fin de semana.

La comida oriental (nos referimos en especial a la china y japonesa, ambas históricamente influenciadas entre sí), es una de las más ricas en cuanto a técnicas de preparación y que cuenta con mayor cantidad de fieles alrededor del mundo. También en Tandil ha crecido la demanda por este tipo de productos, dejando de ser una novedad exótica para convertirse en una opción más a la hora de pedir delivery o salir a comer fuera de casa.

Gabriel es argentino, nacido en San Cayetano, provincia de Buenos Aires, y está casado con Rebeca, española. Vivió once años en Ibiza, dedicándose a la preparación de sushi y otros platos orientales; juntos, vinieron a vivir a Tandil y abrieron “Oma Sushi” el 9 de septiembre de 2016 en el local de la avenida España al 900.

El nombre remite a la bahía de Oma, en Japón, “donde se pesca el mejor atún”, enseña Gabriel. “Elegimos Tandil porque es turístico y está cerca de mi ciudad; también estaba la posibilidad de Mar del Plata, pero yo viví allá y no nos gustaba el estilo” explica. Afirma que la devolución de la gente ha sido muy positiva desde el comienzo, instalándose rápidamente, algo que puede comprobarse en las redes, donde ha tenido un crecimiento exponencial de seguidores y de recomendaciones positivas. La amplia carta incluye uramakis, niguiris (de salmón, atún y langostinos), geishas de salmón, yakisobas con pollo y verduras salteados al wok, entre otras modalidades y platos.

Básicamente el sushi es arroz, algas y pescado crudo; aunque ofrecemos también variedades con pescado cocido para gente que recién empieza a comer o que no le gusta el sabor del crudo. Tenemos opciones de sushi caliente, que va en un masa líquida llamada tempura, u otras variantes donde va rebozado” detalla. “El sushi cada vez se va consumiendo más, la reacción de la gente es muy buena” resume.

Un poco más al centro, en la calle Alem entre Mitre y Sarmiento, aparece KiWok, un local que ya lleva siete años en la propuesta tandilense. “Al principio no fue fácil, cuando recién abrimos” recuerda Mariana, que inauguró el local por el año 2010, luego de haber trabajado en gastronomía en Ciudad de Buenos Aires y en el sector turístico de la provincia de Santa Cruz; “había prejuicios con el tema del sushi, del pescado crudo”. Con el tiempo el local creció, sumó a Diego como socio y logró transformarse en una referencia del rubro.

KiWok (el “ki” es el concepto japonés para la energía que emana de todo ser vivo) es un emprendimiento en el que trabajan tres personas. Fue el primer espacio en ofrecer sushi en Tandil; hoy hacen comida asiática “fusión”, como lo define Mariana, ya que incorporan ingredientes en algunos platos de la comida tradicional para acercarlos a nuestra cultura, como en el caso del lomo a la pimienta. “Tenemos muchos clientes habituales, pero como no hacemos publicidad, se nos suman clientes nuevos que pasan por el local y nos descubren” señala; el local tiene un diseño llamativo y el packaging de los envíos es excelente. Mariana comenta que los woks se piden mucho, especialmente la insignia del local, que consiste en pedacitos de salmón rosado rebozado y frito, con semillas de sésamo integral y negro, obviamente con verduras salteadas al wok.

En general, las dificultades del sector son la de conseguir algunos ingredientes puntuales que requieren estas cocinas no convencionales. Desde el año pasado hay proveedores en la ciudad que resuelven parcialmente esto, aunque todavía algunas materias primas deben conseguirse en la ciudad de Buenos Aires.

Sin duda que este tipo de gastronomías que usualmente eran habituales en ciudades grandes y cosmopolitas, ya constituyen una opción desarrollada en Tandil, no sólo para el turismo, sino para los tandilenses aficionados a comer distinto y disfrutar experiencias nuevas. En el caso de aquellos que aún no se han interiorizado en estas cocinas, es recomendable aprovechar las posibilidades que ofrece la ciudad y acercarse a alguna de estas propuestas durante el fin de semana.

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