La Cooperativa Textil COOPEVA comenzó a trabajar a fines de 2013, a través de la gestión del Movimiento Evita. Actualmente funciona en la fábrica recuperada Ronicevi, la metalúrgica que supo emplear a cerca de 2.000 trabajadores.

Al edificio se ingresa por la Avenida Falucho al 950 y a medida que se recorre el lugar se encuentra uno con una cantidad exorbitante de maquinas abandonadas. Pero no todo es pasado entre aquellas paredes porque actualmente funcionan allí dos Cooperativas: la de los trabajadores de Ronicevi, que desde 2012 llevan adelante el proceso de recuperación y puesta en marcha de la fábrica, y la Cooperativa Textil de Mujeres COOPEVA, que al momento produce bolsas reutilizables o ecológicas para el Municipio de Tandil.

Enfoque de Negocios dialogó con María Florencia Villemur y María Esther Milan, dos de las asociadas que forman parte de esta Cooperativa que a partir de la gestión conjunta del Movimiento Evita y de la Subsecretaria de Desarrollo Social, a cargo de Pablo Civallieri, consiguió en febrero pasado la firma de un convenio con el Municipio. Se trata de un acuerdo de trabajo por diez meses en el que la Cooperativa se compromete a confeccionar, a lo largo del año, 40.000 bolsas reutilizables reforzadas de tela friselina, de 43 x 45 centímetros. “Las bolsas entregadas hasta la fecha fueron distribuidas por el Municipio de forma gratuita, en diferentes puntos de la ciudad y durante eventos organizados a nivel local”, explicó Milan. El objetivo de las mismas es concientizar a la población sobre el cuidado del medioambiente a través de la utilización de bolsas ecológicas reutilizables que, a diferencia de las tradicionales bolsas de plástico confeccionadas con polietileno, causan un impacto mucho menor en la contaminación.

María Florencia, que durante muchos años se desempeñó como cajera administrativa en diferentes empresas de la ciudad, estaba desempleada cuando ingresó en este proyecto mientras que María Esther, con algunos años más en la Cooperativa, aún conserva su trabajo. Además de ellas dos, participan siete trabajadoras más que, de lunes a viernes de 8 a 13 hs,  se encargan de medir, cortar, confeccionar y estampar las bolsas a través de serigrafía artesanal, actividad que también ofrecen. Por el momento cuentan con seis maquinas de coser familiares y dos industriales y se encuentran a la espera de tres más, que compraron a través de un fondo común y con la ayuda de un crédito municipal.

Fue en enero de 2017 que la Coop. Ronicevi les cedió el espacio del Directorio de la fábrica, del que luego se mudaron para ocupar un salón mediano en la planta alta del edificio. Después de un tiempo sin trabajo, este proyecto reactivó la labor de la Cooperativa, que en sus comienzos, desde el 2013, trabajó en la producción de bolsas de liencillo para la Universidad Nacional del Centro y también en la elaboración de indumentaria deportiva para Arroyo Blanco.

La Cooperativa se auto gestiona a través del ingreso percibido a cambio de la producción de bolsas y mediante los programas impulsados por el Ministerio de Trabajo para fortalecer a los trabajadores de unidades productivas auto gestionadas. “A futuro nuestra idea es crecer y producir no sólo bolsas, sino poder ofrecer otro tipo de productos textiles” aseguró Villemur.

COOPEVA es otro ejemplo de cómo la organización de los trabajadores, por fuera del sistema tradicional de empleo, puede dar respuesta a situaciones de desocupación y generar espacios de trabajo redituables. Cabe destacar que la Cooperativa está abierta a nuevos proyectos y dispuesta a convertirse en una pyme de producción textil que cubra la demanda de Tandil y la zona.

Teléfono de contacto de Ma. Florencia Villemur: 2494211139

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