La proliferación de líneas de crédito hipotecario y la flexibilidad de las mismas facilitan el acceso a la primer vivienda de muchos tandilenses. Esto se combina con la revalorización de barrios mediante la obra pública, que trazan un nuevo mapa de crecimiento territorial para la ciudad.

Es muy difícil conseguir una casa para alquilar” declara a Enfoque de Negocios Federico De Galvagni, titular del Estudio Inmobiliario De Galvagni Díaz. ”Departamentos es más común, pero una casa familiar con patio dentro de las cuatro avenidas para alquilar hay muy pocas” señala. Agrega que “las familias generalmente pueden acceder a comprar una vivienda; tal vez no la soñada, pero en el mercado inmobiliario es así, uno generalmente compra lo que puede comprar”.

Comenta un ejemplo entonces de una pareja que no llega a los 30 años que acaba de adquirir, a través de su estudio, una casa de dos habitaciones mediante un préstamo hipotecario a pagar en 20 años con una cuota inicial de aproximadamente 7000 pesos. La casa estaba fuera de las llamadas cuatro avenidas, pero posee todos los servicios y la zona tiene transporte público, está urbanizada, a 10 cuadras del centro, entre otros beneficios.

La Movediza, Maggiori, Villa Aguirre, Cerro Leones, se han vuelto opciones muy atractivas para ciudadanos clase media que parecían resignados a seguir alquilando y se encuentran de repente con la posibilidad de tener la casa propia por un poco más de lo que venían pagando mensualmente.

Es el momento de comprar” explica De Galvagni, “los valores de los inmuebles están dolarizados; con un dólar estancado hace un par de años en 16, el comprador está teniendo un beneficio”. Esta variable del tipo de cambio se suma a las múltiples líneas de créditos UVAs en los bancos, que amplían la base con acceso a créditos mediante la flexibilización del plan de pagos con una tasa indexable. Pero claro, para comprar, primero hay que buscar en las afueras (el metro cuadrado de un departamento céntrico suele rondar los 2000 dólares), y segundo, hay que ajustar pretensiones: el 80% de las casas en venta son usadas y su valor de venta varía, especialmente,  de acuerdo a la localización.

Durante muchos años el PROCREAR movilizó la construcción, desarrollando en Tandil barrios nuevos y energizando otros espacios en desuso. Hoy conseguir un terreno para construir es tarea difícil y costosa en cualquier lado. Un terreno de 10×25 en un barrio accesible (por ejemplo, detrás de los cuarteles del ejército) arranca en $350000. En el residencial barrio que rodea al club UNCAS el precio de venta es de aproximadamente 80000 dólares, y ni mencionar en el centro, donde además de haber muy pocos, el valor promedio es de 300.000 dólares.

Sin embargo, a pesar de esta fuerte tendencia hacia la compra, “la demanda de alquileres sigue siendo constante” indica De Galvagnis. “Si bien están muy accesibles los préstamos, aún hay mucha gente que alquila; sobretodo estudiantes y familias que vienen de otras localidades” agrega. Desestima que haya una burbuja inmobiliaria; “la ciudad crece y se ocupan todos los espacios”.

El centro tandilense posee una densidad máxima de 520 personas por hectárea. El plan de desarrollo territorial municipal procura mantener ese número, por lo que la expansión debe darse por fuera de esos límites geográficos. Cada vez más, un inmueble en cualquier rincón de la ciudad vale su metro en oro.

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